Abbott está a punto de cerrar un año de buenas noticias y resultados. La acción de la compañía americana cotiza actualmente en 44,4 dólares americanos situándose en la franja superior de su rango de variación del último año. Su comportamiento en este periodo ha sido eminentemente alcista, tendencia que ha mantenido de forma regular durante este periodo y que se ha intensificado en los dos últimos meses. Abbott acumula en el año una ganancia del 15 por ciento, en línea con la evolución media del sector.
Los últimos resultados publicados por Abbott corresponden al tercer trimestre del año en curso. Las ventas ascendieron a 5.104 millones de dólares (4.100 millones de euros) con un crecimiento interanual del 5,8 por ciento. La distribución de los ingresos por áreas de negocio sitúa a nutrición en primer lugar por volumen de ventas, aportando el 35 por ciento de los ingresos del grupo con un crecimiento interanual del 9,3 por ciento; el área de diagnósticos aportó el 23 por ciento del total con un crecimiento del 4,9 por ciento; el negocio farmacéutico generó el 15 por ciento creciendo en el año un 11,5 por ciento; mientras que la división de aparatos médicos generó el 26 por ciento con un retroceso interanual del 1 por ciento.
Al apartado de Investigación y desarrollo de Abbott destinó en el tercer trimestre 307 millones de dólares (250 millones de euros), un 9 por ciento menos que en el ejercicio anterior. Cabe destacar que esta inversión supuso un porcentaje sobre los ingresos de la compañía del 6 por ciento.
Los beneficios del trimestre ascendieron a 538 millones de dólares (430 millones de euros) con una caída interanual del 44 por ciento. Esta caída se explica por partidas no recurrentes en la línea de impuestos, pasando de ingresos fiscales el pasado año por importe de 163 millones de dólares (130 millones de euros) a un gasto de 278 millones de dólares (220 millones de euros). Depurado este impacto los beneficios presentarían un crecimiento interanual del 49 por ciento.
En los nueve primeros meses del año la facturación de Abbott ascendió a 14.957 millones de dólares (11.200 millones de euros), un 2,1 por ciento superior a la del mismo periodo del año anterior. La distribución de estas ventas por mercados geográficos muestra un peso del mercado doméstico del 28 por ciento, presentando una caída interanual del 1,2 por ciento, mientras que los mercados internacionales generaron el 72 por ciento de los ingresos del grupo con un crecimiento interanual del 4,7 por ciento. El beneficio ascendió a 1.380 millones de dólares (1.100 millones de euros) y antes de impuestos el beneficio se incrementó un 20 por ciento.
En relación con su previsible evolución en bolsa los analistas estiman un precio objetivo de 45,7 de dólares, un 3 por ciento por encima de su cotización actual. La tendencia actual de Abbott es claramente alcista si bien el hecho de cotizar actualmente en niveles de máximo histórico podría limitar su potencial de subida.