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farmaindustria apoya el mensaje del ministro

El ministro sale de su comparecencia con un voto de confianza por la hepatitis C y el copago hospitalario

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| viernes, 16 de enero de 2015 h |

Una oferta al diálogo que pase de las palabras a los hechos. Es lo que los grupos de la oposición respondieron al llamamiento lanzado por Alfonso Alonso durante su primera comparecencia en la Comisión de Sanidad del Congreso. El ministro de Sanidad comenzó haciendo un balance de los “tres años de reformas” en Sanidad y reconociendo la labor de Ana Mato, y del Real Decreto-ley 16/2012... Toda una declaración de intenciones que vaticinaba lo que estaba por venir: ninguna rectificación en las decisiones más polémicas adoptadas en la reforma sanitaria, salvo en el caso del copago farmacéutico hospitalario, que para el ministro “no parece que tenga mucho sentido”. Sin embargo, el talante de Alonso abre una puerta a la colaboración. De momento, se lleva un voto de confianza, aunque con cautela, de algunos grupos oposición (no todos) en el terreno de la hepatitis C.

No hubo ninguna novedad en esta materia. Todo lo que el ministro trasladó a los diputados ya lo había dicho previamente. Ahora bien, alertó varias veces de las consecuencias de utilizar la hepatitis C con fines electoralistas. “La utilización partidista de esta situación conduce a un elemento de presión negativo ahora que nos encontramos en situación de negociación de precio para nuevos medicamentos. Los aliados de los pacientes son los profesionales y las administraciones públicas y en ningún caso aquellos que pretendan conseguir un beneficio electoral”, indicó.

En todo caso, los pasos que han culminado en los trabajos para abordar el Plan Estratégico han recibido el beneplácito del PSOE, que aunque de forma tardía ve respaldada la petición que elevó hace un año. “Es el primer ministro que escucha una alternativa y eso es un mensaje positivo para los pacientes”, señaló su portavoz de Sanidad, José Martínez Olmos, que aún así advirtió a Alonso de que “sin financiación” será muy difícil asegurar el objetivo de que todos pacientes que lo necesiten vayan a tener acceso a las terapias”. Para ello, el PSOE propone que se utilice el Fondo de Cohesión o, como señaló Andalucía, que la subida del IVA sanitario se dedique a financiar los nuevos tratamientos contra la hepatitis C.

La respuesta de Alonso omitió el tema más espinoso para centrar el objetivo inmediato en algo que todos los grupos comparten: alejar la estrategia de cualquier criterio economicista. “Del dinero ya hablaremos, primero tengamos una base científica que dé seguridad”, dijo el ministro.

No habrá

En respuesta como esta a los grupos es posible encontrar las claves de la agenda sanitaria para el año que resta de legislatura. Así, por ejemplo, no habrá un fondo específico para la incorporación de innovaciones, más allá del terreno de la hepatitis C, como solicitó CiU, ni tampoco una marcha atrás en relación a la vacuna de la varicela. El ministerio no tiene previsto su retorno a las farmacias, una decisión que se adoptó en base a criterios de “salud pública” que, según Alonso, “no han cambiado”.

Tampoco habrá una marcha atrás en relación a la universalización de la asistencia sanitaria y el copago por renta. De hecho, son los resultados del copago los que, según Alonso, están detrás de la incorporación de innovaciones y permitiendo que las comunidades tengan capacidad para financiar estos tratamientos. Además, según añadió, “el esfuerzo es ciertamente moderado y no bloquea en ninguna manera la posibilidad de acceso”, lo que cierra también la puerta al estudio de impacto solicitado por el grupo socialista.

Sí habrá

No obstante, el ministro se mostró partidario de trabajar en “mejorar” el modelo, lo que sigue dejando abierta la puerta a la modificación de los tramos. También es un compromiso del Gobierno “dar cumplimiento” a la prescripción enfermera, pendiente de un real decreto desde hace cinco años, y aprobar otro que establezca en el FOGA el mecanismo de compensación del gasto en farmacia de los servicios de salud cuando atienden a pacientes de otra comunidad autónoma.

Quedaron en el aire dos cuestiones: la legislación específica de biosimilares que CiU pide de forma urgente y el futuro del dictamen de la Subcomisión, que Alonso mostró como nueva tentativa de pacto. CiU reclamó como primer paso que se cree la comisión de seguimiento.

Farmaindustria apoya el mensaje lanzado por el ministro de sustituir el ‘y tú más’ por acuerdos de futuro. Y parece que la vía abierta en torno a la hepatitis C, sin duda el paradigma de los problemas que acucian al SNS, es un ejemplo a seguir. La patronal farmacéutica innovadora considera necesario “reconducir el debate público y político actual en esta materia y evitar propuestas extremistas que coloquen a nuestro país en posiciones alejadas de la realidad socio-política y económica española, colaborando todas las partes concernidas para acelerar el acceso de estos tratamientos a todos los ciudadanos que los precisan”, toda una mención al debate abierto por UPyD y Podemos en relación a la expropiación de la patente de Sovaldi.

Farmaindustria respalda “plenamente” el Plan que va a implementar el Gobierno y ofrece su colaboración para que pueda hacerse un diagnóstico preciso de cuántas personas se necesita atender y se elabore un protocolo de actuación para que los profesionales, “bajo criterios clínicos”, definan la atención más adecuada con las nuevas terapias. “Lejos de contemplarse como un problema, los nuevos tratamientos deben observarse como una solución”, dice la patronal. Y añade: “Deben ser contemplados no solo por su precio sino por lo que aportan en términos sociales, sanitarios y económicos”. En definitiva, dice Farmaindustria, de establecer prioridades en los presupuestos públicos para hacerlos económicamente eficientes respondiendo a las demandas sociales.