La filial española de Lilly asumirá parte de la producción de Indianápolis (EEUU), lo que supone que la planta de Alcobendas surtirá a partir de ahora el mercado estadounidense, además de los más 120 países que ya abastecía.
Asimismo, la filial ha comunicado que continuará con la renovación de la fábrica, con el fin adaptarla a la evolución que va a experimentar su pipeline, “convirtiéndose cada vez en más versátil y capacitada para producir una mayor variedad de presentaciones” de sus distintos fármacos.
Hasta hace un año, la planta de Alcobendas producía farmacos orales/secos, aunque el traslado de parte de la producción de Alemania le ha proporcionado la oportunidad de convertirse en una planta más versátily con mayor número de productos biotecnológicos.
Para Javier Ellena, presidente de Lilly España, esto supone una “muestra del compromiso con España, al seguir eligiendo nuestro país para sus inversiones estratégicas y nos sentimos muy satisfechos al comprobar cómo se consolida nuestro futuro, sobre todo tras la pérdida de patentes importantes que amenazaron en su día nuestros volúmenes de producción y, por lo tanto, de empleo”.
Lilly ya informado que, gracias a sus exportaciones a 129 países, la planta de Madrid factura cerca de 2.000 millones de euros y produce 66 millones de envases y 520 millones de dosis. Tras culminar el proceso de adaptación, en 2017, se calcula que producirá unos 73 millones de envases, un 15 por ciento más, y 700 millones de dosis, es decir, un incremento superior al 30 por ciento de la cifra actual. Se prevé, por tanto, que su plantilla, que está compuesta a día de hoy por 446 empleados (de un total de 1.200 en toda España), pueda incrementarse, aunque aún no se ha determinado en qué número.