Cinco sociedades científicas y once asociaciones de pacientes, agrupadas bajo el paragüas de la Alianza General de Pacientes (AGP) han suscrito un manifiesto por la seguridad de los pacientes en los tratamientos biológicos, en el que reafirman su confianza en la libre prescripción de estos fármacos y solicitan que esta se realice siempre por denominación comercial y no por principio activo.
“Es importante que las administraciones sanitarias garanticen en todo momento que se cumple con esta directriz, ya que de este modo se posibilita una correcta trazabilidad que permite la identificación del fármaco de forma rápida e inequívoca en caso de que exista un problema de calidad de producción o un efecto adversos vinculado al medicamento”, aseguran los firmantes, que también señalan que, a pesar de esta necesidad, en algunas comunidades la prescripción de biológicos, tanto originales como biosimilares, se realizan por principio activo, “suponiendo un riesgo potencial para los pacientes”.
El manifiesto, concretado en ocho puntos, también recuerda que la regulación española no permite la sustitución de un medicamento biológico por otro en el punto de dispensación. Asimismo, insta a las administraciones a garantizar que tanto los biológicos originales como a los biosimilares no se tratan como idénticos. Para ello, anima a que se les diferencie en cada eslabón de la cadena: adquisición, prescipción, dispensación y administración.
Por último, los firmantes consideran que el sistema regulatorio es una garantía para los pacientes. Por ello, ven necesario evitar el uso fuera de indicación de medicamentos biosimilares que no tengan una determinada indicación si hay otro producto que sí tiene autorizada dicha indicación.