El presupuesto inicial de cada administra debería contener la consignación de créditos suficiente y adecuada de todos los gastos previsibles e ineludibles, calculados de forma realista. Pero esto no siempre ha ocurrido así, especialmente en Sanidad. Especialmente, también, en la consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana. El informe de fiscalización de las cuentas de la Generalitat para el año 2013 elaborado por la Sindicatura de Cuentas (Tribunal de Cuentas de esta comunidad) vuelve a poner de manifiesto el déficit de financiación que sufre la sanidad pública valenciana y el impacto de las técnicas llevadas a cabo por la Administración.
La fiscalización llevada a cabo de las cuentas de la Generalitat detalla las debilidades más importantes de control interno, entre las que cabe destacar la “insuficiente y no realista presupuestación de los gastos para compras de bienes y servicios necesarios en la gestión de la sanidad pública”. En particular, concluye el informe, “debe dotarse a la consejería de Sanidad (programa de la Agencia Valenciana de Salud) de los créditos que se ajusten a la realidad prevista, de forma que los responsables de los diferentes centros dispongan de una herramienta fundamental para la gestión económica, cuya utilidad actualmente está desvirtuada por los desfases existentes que dificultan la aplicación de los principios de legalidad, economía, eficiencia y eficacia”.
El desfase entre el volumen de gasto realizado efectivamente y no aplicado al presupuesto por carecer de crédito suficiente es un problema antiguo que ya ha sido citado en anteriores informes de la sindicatura, si bien en este último reconoce “que se ha agudizado en los últimos años” por el diferencial existente entre el crecimiento de la población protegida y la financiación del sistema sanitario. En fase de alegaciones, la consejería incidió en la necesidad de revisar los mecanismos de financiación de los servicios de salud públicos y, en particular, del Fondo de Cohesión Sanitaria y la compensación total del gasto generado por asistencia a desplazados, tanto a pacientes de otras comunidades como de otros países.
La Sindicatura de Cuantas comparte esta conclusión. En su opinión, el fuerte incremento del endeudamiento en los últimos años no solo es consecuencia directa de los resultados presupuestarios negativos, sino también de la necesidad de la Generalitat de financiarse acudiendo al endeudamiento. En este sentido, el informe resalta el impacto de los mecanismos extraordinarios de financiación puestos en marcha por el Estado.
La financiación total utilizada de los mecanismos extraordinarios estatales ha sido de 15.021,9 millones de euros (10.902,4 millones de euros en 2012 y 4.119,5 millones de euros en 2013). “Estos mecanismos especiales de endeudamiento deberían sustituirse por la reforma del sistema de financiación autonómico de forma que se dotara a la Comunidad Valenciana con recursos similares a la media del resto de comunidades autónomas”, a el informe.
Este año, junto con el informe de fiscalización general de la Generalitat relativo a 2013, la sindicatura ha incluido tres informes especiales. Uno de ellos analiza la gestión de compras de la Consejería de Sanidad. La conclusión general del informe es que el nivel de control existente en estos procedimientos y en los sistemas de información “no aporta un nivel de confianza razonable para garantizar su correcta ejecución, la adecuada contabilización de las transacciones realizadas y la validez, integridad, exactitud, confidencialidad y disponibilidad de la información”.