El vicepresidente de Celgene en España, Jordi Martí, desgrana en esta entrevista con EG la transformación que ha liderado dentro de la compañía con el fin de posicionarla como un socio estratégico para la Administración.
Pregunta. Hace dos años, hablaba en EG de una revisión de procesos dentro de la compañía. ¿Está todo bien ajustado dentro de Celgene España?
Respuesta. Sí, el cambio está hecho. Aunque, dentro de un mundo cambiante como este, habrá que ir haciendo ajustes continuos.
P. ¿En qué consiste ese ajuste?
R. Se trata de ver más allá del valor que aporta cada área de actividad por separado, e ir al que aportamos como compañía. Todo parte de una idea de qué quieres ser y qué quieres hacer, de tener una estructura que te acompañe, y luego que las capacidades de las personas se adapten a esa idea estratégica.
P. Vamos por partes. ¿Qué quiere ser la Celgene que dirige Jordi Martí?
R. Queremos ser una compañía innovadora, pero no solo en I+D, sino a todos los niveles. Queremos poner al paciente en el centro, y ofrecer servicios de valor añadido más allá de la venta de medicamentos. Y también queremos ser vistos como un socio por parte de la administración, que no nos vean como parte del problema, sino de la solución. Para eso tenemos que trabajar la confianza, que actualmente no existe.
P. ¿Cuáles han sido, en la práctica, esas modificaciones estructurales y en la forma de trabajar en los equipos?
R. Un ejemplo claro es la regionalización de la compañía. Tenemos claro que el valor que aportamos al pagador, que no deja de ser la región, debe ser como Celgene. Para eso tenemos directores comerciales con una visión muy transversal. A nivel de equipo, ya no solo está la valoración numérica de qué hacen las personas, sino que hay una valoración sobre cómo lo hacen.
P. ¿Se ven ya beneficios tangibles?
R. Más allá de las ventas, que han crecido, pienso que tenemos que empezar a medir nuestros resultados en función de los beneficios en salud. Por ejemplo, el número de pacientes a los que tratamos en España ha aumentado un 12 por ciento en el último año. No solo por las nuevas indicaciones y lanzamientos, sino porque hemos posicionado mejor los productos. También ha mejorado la satisfacción de la gente.
P. Sobre el tema de resultados en salud, es importante que puedan dar esos datos, pero también que la otra parte sea sensible, ¿no cree?
R. Cuando tú ves que algo va a tener influencia, tienes que liderar el proceso. Tenemos una reunión pendiente con el Ministerio sobre este tema. Lo que no se va a entender es que hagas los registros tú como compañía. Se trata de ponerte a disposición de la administración.
P. Decía que las ventas de Celgene han crecido. ¿Cuánto y por qué?
R. En 2014 hemos facturado por encima de los 100 millones, con crecimiento de un dígito alto gracias a nuevas indicaciones y nuevos lanzamientos.
P. ¿Qué áreas han impulsado ese crecimiento de su negocio en España?
R. La hematología representa entre un 80 y un 85 por ciento de nuestras ventas, gracias a productos como Revlimid (lenalidomida), Inmovid (pomalidomida) y Vidaza (azacitidina). Además de eso, tenemos Abraxane (paclitaxel albúmina) en oncología.
P. ¿Se mantendrá esta evolución?
Vienen nuevos lanzamientos, y no tenemos pérdidas de patente a la vista, por lo que seguiremos creciendo. Vendrán nuevas indicaciones en hematología, concretamente de Revlimid. También tenemos buenas expectativas con Otezla (apremilast), el primer producto oral para psoriasis y artritis psoriásica que ya está aprobado en Europa. Con este producto abriremos una nueva área de negocio en España.
P. ¿Con impacto en el empleo?
R. El empleo crecerá, pero de una forma razonable. Y seguiremos trabajando en mejorar nuestra eficiencia.
P. ¿Más elementos a destacar dentro del pipeline?
R. Tenemos GED-0301, un producto con el que hemos hecho ya el fase II, que es de nuestro partner Nogra Pharma y que ha conseguido la cura de los enfermos de Crohn y que nos reforzaría aún más en inflamación. Además de los productos propios, tenemos un amplio listado de socios para buscar nuevas oportunidades.
P. ¿Algún socio español?
R. Colaboramos con universidades y centros públicos a través de Citre. Con compañías de momento no, pero no lo descarto.
P. El éxito, en todo caso, va a depender de las negociaciones de precio y financiación. ¿Cómo es la relación con Sanidad?
R. El diálogo y la escucha activa existe. Y en este sentido pensamos que ha mejorado con los nuevos responsables.
P. ¿Pesa en esas negociaciones el hecho de que no tengan presencia industrial en España?
R. Yo creo que la inversión en el país pesa. Pero también la credibilidad y la confianza que eres capaz de transmitir.
P. ¿Se ha planteado Celgene traer a España su producción?
R. Es difícil comparar una biotecnológica con una big pharma. Hay pocas plantas biotecnológicas multinacionales en España. Nosotros, en todo caso, vendemos el país para que vengan aquí. Pero hay que tener en cuenta que estamos en un mundo muy competitivo.
P. Volviendo al precio y la financiación. ¿Cómo de importante es que salga el decreto para la industria?
R. Muy importante. Estamos en plena negociación, por algunas cosas que pensamos que son barreras muy importantes para la innovación.
P. ¿Juega a favor o en contra de su aprobación el hecho de que estemos ante un escenario pre-electoral?
R. Pienso que el Gobierno está buscando soluciones, que está actuando y que va a actuar.
P. Otro tema pendiente es el acuerdo con Hacienda. ¿Cuál es el problema de que se articule como norma legal?
R. Tenemos el ejemplo del 7,5 por ciento. Se hizo por una necesidad coyuntural, pero se ha quedado para siempre. Por eso pienso que todo lo que es legislado tienda a quedarse. Y este sector es muy cambiante y dinámico. Por eso mantendría la flexibilidad.
P. ¿Está de acuerdo con que el presupuesto tendrá que crecer?
R. Pienso que sí, y eso requiere saber dónde ponemos la sanidad y la innovación. No se puede pedir innovación en productos a bajo coste, porque hay unos riesgos que asumimos.
Queremos que la administración nos vea como parte de la solución, no como parte del problema”La entrada en el área de inflamación nos permitirá aumentar el empleo en España, aunque de forma razonable”