“Cuando hay manifiestos problemas de liquidez como ocurre en nuestra comunidad, lo importante es pagar lo menos mal posible”. Así ha valorado el consejero de Sanidad de Comunidad Valenciana, Manuel Llombart, los “grandes esfuerzos” que asegura están realizando las Consejerías Hacienda y sanidad para minimizar los retrasos en el cobro de facturas que vienen sufriendo cíclicamente sus oficinas de farmacia. Unos retrasos que actualmente afectan a una mensualidad (“45 días tras la presentación de la factura”, según el consejero valenciano).
LLombart realizó estas manifestaciones en el acto de recogida del II Premio al Compromiso con la Farmacia Rural otorgado a su Consejería por la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar) durante sus III Jornadas Nacionales celebradas este 14 de marzo en Madrid. El consejero de Sanidad valenciano reconoció que “es cierto que no estamos pudiendo cumplir en tiempo con nuestros compromisos con las farmacias, pero también es cierto que estamos priorizando el pago a este colectivo frente al resto de proveedores”, recordó. Asimismo, incidió en que Comunidad Valenciana tiene un problema de infrafinanciación “reconocido por el propio ministro de Hacienda, Cristobal Montoro” y que se espera la puesta en marcha de próximos mecanismos financieros, como el Fondo de Liquidez Autonómico a ‘interés cero’.
Respecto al próximo concierto económico que actualmente negocia la Generalitat valenciana con sus colegios farmacéuticos y, en concreto, a los plazos que debe recoger el texto para la facturación y abono de las recetas, Llombart dijo que “somos conscientes (la Administración) que existe una Ley de Morosidad que pone el límite en los 30 días”. “Si nos pasamos de esos plazos, son los propios farmacéuticos los que al día siguiente reclaman el cobro de intereses; y están en su derecho”, apoyó Llombart. Unas manifestaciones que ‘chocan’ con la realidad, la cual dice que su Consejería ha recurrido —quizás aprovechando la gratuidad de la que goza la Administración— diversas sentencias de los tribunales que reconocen el derecho de los farmacéuticos valencianos a cobrar intereses de demora.
Respecto al colectivo de farmacias rurales, el consejero de Sanidad regional las consideró “parte esencial” del sistema sanitario valenciano e incluso planteó que, ante problemas con los pagos, “hay que otorgar prioridad a los más necesitados”, como sería el caso de las boticas rurales en viabilidad económica comprometida (VEC). Cabe recordar que la Generalitat ya llegó a plantear en el pasado que, cuando surgieron los problemas de liquidez, que las farmacias VEC cobrasen con antelación sus facturas frente al resto de oficinas de farmacia regionales, un planteamiento que contó con la oposición rotunda de los colegios farmacéuticos.
Precisamente, la situación de impagos que sufren las farmacias valencianas ha supuesto críticas a la decisión de Sefar de otorgar a esta Administración su II Premio al Compromiso con la Farmacia Rural. No obstante, huelga decir que el galardón es fruto de la decisión de incluir a Sefar como miembro de la Comisión de Asistencia Farmacéutica vigente en esta región, de la que también forman parte colegios, patronales y otras sociedades científicas. El presidente de Sefar, Javier Guerrero, así lo justificó durante la entrega del premio: “No se comprende que se otorgue un premio a una consejería que, como tantas otras, presenta un retraso en los pagos a las farmacias. Esta situación no la podemos compartir porque, si bien se ceba con todos, lo hace en mayor medida con los compañeros que ejercen en pequeñas poblaciones (...) pero entendemos como un hecho muy relevante, y digno de ser imitado en otras regiones, que la negociación de un convenio de prestaciones se abra a la participación de otras voces adicionales como la de Sefar”.
Guerrero apostilló que “con independencia del resultado final, se habrá tenido la oportunidad de poner sobre la mesa un mayor abanico de posturas (...) por lo que premiamos un comportamiento que fomenta la pluralidad, la participación y la transparencia”.