Ya son varias las situaciones en las que, gracias al proyecto ‘Barcelona, ciudad cardioprotegida’, los desfibriladores instalados en las boticas de la ciudad condal han logrado recuperar la vida a ciudadanos ante un ataque cardiaco. Según informa la Asociación de Farmacias de Barcelona (AFB) —patronal que impulsa este programa junto a la Asociación Barcelona Salud y la Fundación Brugada, y con el patrocinio, entre otros, de Alliance Healthcare—, durante la pasada Semana Santa una mujer de 85 años que sufrió un infarto de miocardio fue reanimada gracias al desfibrilador de una farmacia próxima al lugar donde ocurrió el hecho.
Carme Prat, titular de dicha farmacia ubicada en el barrio del Guinardó de Barcelona, ha expresado su satisfacción por haber podido recuperar la vida de la paciente, la cual posteriormente falleció en el hospital “a consecuencia de su avanzada edad y delicado estado de salud”, según la información oficial. “Se trababa de una señora que tomaba muchos medicamentos y con problemas de salud previos, pero el desfibrilador le habría salvado la vida igualmente si hubiera sido una persona de 20 años”, indica esta farmacéutica.
El proyecto ‘Barcelona, ciudad cardioprotegida’, una iniciativa pionera puesta en marcha hace un año, se encuentra en su segunda fase de implantación, con la instalación de más de un centenar de desfibriladores en farmacias de Barcelona estratégicamente distribuidas por los diferentes distritos urbanos.