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Teva se lanza a por Mylan para convertirse en el gigante mundial de los genéricos

La operación, valorada en algo más de 37.500 millones de euros, neutralizaría a uno de los principales competidores de la israelí y reportaría beneficios inmediatos a los accionistas de ambas compañías.

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marcos garcía Madrid | viernes, 24 de abril de 2015 h |

La actualidad de la industria farmacéutica se ha visto sacudida por el movimiento estratégico efectuado por Teva, que ha lanzado una de las operaciones de compra de mayor envergadura de los últimos tiempos. La compañía israelí, una de las diez más importantes del sector, realizó una oferta pública de adquisición (OPA) por todas las acciones en circulación de la estadounidense Mylan por un valor de 82 dólares (76,6 euros) por título. Esta operación representa, a tenor de la cotización del día que se conoció la propuesta, algo más de 40.000 millones de dólares (unos 37.500 millones de euros).

La OPA de Teva ofrece de inmediato a los accionistas de Mylan un 50 por ciento del valor efectivo del título y el 50 por ciento restante en acciones de la futura compañía. De llegar a buen puerto esta operación consolidaría a Teva como el principal grupo empresarial dedicado a la fabricación y comercialización de medicamentos genéricos, y la estructura empresarial que surgiría convertiría a la farmacéutica israelí en un gigante mundial del ramo.

Según el comunicado emitido por Teva, la oferta reportaría “importantes e inmediatos” beneficios para los accionistas de ambas empresas. La creación del hipotético grupo generaría un Ebitda en 2016 de 10.000 millones de dólares (unos 9.300 millones de euros) y unos ingresos que superarían los 30.000 millones de dólares (28.000 millones de euros), siempre bajo los cálculos de la compañía radicada en Jerusalén. Estos datos ya incluirían las estimaciones del coste de la reestructuración financiera de ambas compañías, cifrada por Teva en 6.000 millones de dólares (5.600 millones de euros) y un ahorro fiscal y de costes de 2.000 millones de dólares anuales (1.860 millones de euros).

Perrigo es clave

Esta operación se produce como reacción a otro movimiento estratégico realizado por la propia Mylan, que el pasado 8 de abril hizo pública su intención de comprar Perrigo por 28.000 millones de dólares (26.700 millones de euros). La oferta por el grupo farmacéutico irlandés, cuya facturación anual ronda los 4.000 millones de dólares, fue rechazada por unanimidad por su consejo directivo.

El movimiento sirvió para que las acciones de Mylan y Perrigo subieran un 15 por ciento y un 25 por ciento respectivamente. Este hecho precipitó que Teva apostase por fusionarse con la compañía estadounidense, con el objetivo de lograr una compañía líder en la industria farmacéutica y con capacidad para transformar el actual mercado global de medicamentos genéricos. El tradicional secretismo que se produce en los distintos consejos de administración tras el conocimiento público de este tipo de operaciones, no ha impedido que se empiecen a valorar las consecuencias que para el mercado global farmacéutico tendría la operación.

De entrada, y al cierre de esta edición, la oferta da una prima del 11,2 por ciento sobre el valor actual de las acciones de Mylan (73,6 dólares), que han ido creciendo progresivamente, mientras que los títulos de Teva han fluctuado tras un ligero repunte el día del anuncio de la OPA hasta cerrar la semana con un mínimo descenso (63,2 dólares). La intención de Teva es seducir a los accionistas de Mylan y para ello la compañía israelí asegura que “la propuesta de compra de títulos de Mylan proporciona a sus accionistas una alternativa más atractiva y rentable que la adquisición de Perrigo “.

Mylan no se pronuncia

Aunque oficialmente Mylan no se ha manifestado tras el movimiento realizado por Teva, la dirección ya barruntaba la posible OPA sobre su compañía y el 17 de abril emitió un comunicado en el que se mostraba “totalmente comprometida con su estrategia para adquirir Perrigo”. La empresa aseguraba que “la combinación potencial de Mylan y Teva no tiene lógica industrial, supondría una superposición de negocios y es poco probable que dicha unión pudiera obtener las aprobaciones regulatorias”. Eso sí, la norteamericana deja abierta la puerta a la operación al asegurar en dicho comunicado que “la junta examinaría cuidadosamente la oferta en el ejercicio de sus deberes fiduciarios en el mejor interés de la compañía y nuestros accionistas”.

El trasfondo de este movimiento de compra pone de manifiesto la intensa lucha por posicionarse en el mercado de genéricos. Teva y Mylan son competidores directos entre sí y de convertirse en una misma empresa generarían en un actor gigantesco, que frenaría las estrategias de otros grupos empresariales como el indio Sun Pharmaceutical Industries.

Además, el Copaxone, prescrito contra la esclerosis en placas, es uno de los productos estrella de Teva. En breve habrá en el mercado versiones genéricas de este producto que ya han logrado autorización. Una de ellas pertenece a Mylan, por lo que de lograr la integración la compañía israelí neutralizaría a uno de sus principales competidores.