Desde su posición al frente de una de las compañías más prometedoras en biosimilares, Carlos Bañado reclama la promoción de la competencia con los biológicos para la fijación de precios y augura un futuro prometedor para este segmento del mercado.
Pregunta. ¿Qué balance hace de su gestión al frente de mAbxience?
Respuesta. Es muy estimulante y desafiante iniciar un proyecto desde cero, armando un equipo de profesionales en un segmento que, literalmente, no existía. Pero además, existe un factor motivacional muy importante, que es la contribución a la sociedad que realizan los biosimilares, facilitando un mayor acceso a terapias que, de otra manera, resultan excesivamente costosas.
P. La compañía aspira a ser el referente en anticuerpos monoclonales biosimilares. ¿Cómo piensan conseguirlo?
R. Creo que partimos de una posición muy aventajada al contar con un proyecto integral, ambicioso y de carácter global. Somos un grupo focalizado al cien por cien en el desarrollo de anticuerpos monoclonales biosimilares. Además, contamos con un sólido modelo que nos aporta el músculo financiero para afrontar las demandas de inversión. Venir desde la industria genérica, como empresa parte del Grupo Chemo, es una ventaja, porque el objetivo de los biosimilares es ahorrar costes, siendo una alternativa en términos de calidad, eficiencia y seguridad.
P. La compra de la planta biofarmacéutica de Genhelix en León se observó como un movimiento estratégico para abastecer el mercado internacional. ¿Cuándo estará operativa la planta?
R. La compra de Genhelix supuso un paso muy importante para consolidar la actividad de mAbxience en I+D. Nuestros planes pasan por convertirla en una planta de desarrollo y, en el futuro probablemente, de producción desde la que abastecer a los principales mercados regulados. Con este objetivo, hemos invertido 15 millones de euros en ampliar su capacidad productiva e incrementar su plantilla. Esta expansión estará operativa en el último trimestre.
P. ¿Cuáles son los pasos que está llevando a cabo mAbxience en el campo de biosimilares?
R. Actualmente, nuestro esfuerzo se dirige a la actividad de investigación, desarrollo y fabricación. Queremos poner el foco en estudios clínicos para dos de nuestras moléculas que esperamos concluir antes de finales de año, y estamos pendientes de poder iniciar un par más. Este momento es una fase crucial para cualquier empresa que se dedica a los biosimilares ya que la superación de los estudios clínicos es el paso previo al registro.
P. ¿Alianzas y colaboraciones con otras compañías?
R. El negocio de mAbxience se basa en un modelo business to business y las alianzas tienen un gran valor estratégico. Buscamos socios locales, líderes en sus mercados y sectores, que nos permitan posicionar nuestros productos a escala global sin apartar el foco en el desarrollo y la fase clínica para la futura producción de biosimilares. En noviembre firmamos una carta de intenciones estratégica para la UE con Stada. Asimismo, contamos con contratos firmados en más de 60 países.
P. ¿Qué lanzamientos tienen preparados para el futuro inmediato?
R. Estamos trabajando en el desarrollo de cinco anticuerpos monoclonales biosimilares, destinados al tratamiento del cáncer y de la artritis reumatoide. Rituximab es el que se encuentra es un estadio más avanzado; de hecho, ya se está comercializando con éxito en Latinoamérica desde diciembre y estamos realizando los trámites para registrarlo en muchos otros países.
P. La ausencia de regulación específica en biosimilares, ¿es un problema para ustedes?
R. Si bien existe en realidad regulación, todavía hay ciertos interrogantes que deben resolverse y la manera de hacerlo influirá en el desarrollo del mercado. Estamos viendo cómo los sistemas nacionales de salud están sometidos cada vez a mayor presión para liberar recursos. Los biosimilares son una herramienta segura y eficaz para conseguir este objetivo, pero es necesario contar con una regulación flexible y estable que respalde al sector.
P. ¿Qué futuro le augura a este tipo de fármacos y cuáles son los principales retos a tener en cuenta a futuro?
R. Mi apuesta por el sector de los biosimilares es plena. Su penetración en los sistemas nacionales de salud es un proceso irreversible, y es sólo cuestión de tiempo. Estoy seguro que en pocos años los biosimilares serán intercambiables y que su penetración en el mercado será tan alta como cualquier genérico, ya que ofrecen una alternativa equivalente a los biológicos de referencia en términos de calidad, eficiencia y seguridad, pero a unos precios mucho más asequibles, permitiendo que más pacientes tengan acceso a las terapias biológicas sin que la calidad asistencial se vea afectada. Contribuyen a liberar recursos que podrán destinarse a financiar otras terapias o a la labor de I+D de otros fármacos.
P. Se habla de una reducción del precio frente al original que puede alcanzar el 30 por ciento. ¿Le parece sostenible?
R. Nuestras expectativas coinciden con la idea de que el precio de los biosimilares podría alcanzar en un principio el 30 por ciento de descuento. Sin embargo, creo que en el largo plazo el ajuste será bastante mayor. De hecho, en los países nórdicos hay ejemplos de reducciones del precio de en torno al 70 por ciento. Lo que no tengo tan clara es la cinética con la que estas reducciones irán apareciendo.
P. ¿Cree necesaria una cuota mínima de mercado para los nuevos biosimilares que vayan apareciendo?
R. Tanto desde la EGA como desde la Aeseg se ha sugerido establecer una cuota mínima de prescripción de biosimilares en el ámbito hospitalario. Es cierto que el mercado se encuentra en una fase incipiente y desde mAbxience estamos de acuerdo en que es recomendable partir con una cuota mínima para garantizar una adecuada penetración de los biosimilares frente a los biológicos.
Los biosimilares son seguros y eficaces, pero es necesario una regulación flexible y estable”En pocos años los biosimilares serán intercambiables y su penetración será tan alta como cualquier genérico”