La industria farmacéutica debe centrarse más en las necesidades de la sociedad. Esa es una de las principales conclusiones extraídas durante la celebración el pasado 30 de junio del 12º Congreso de la Asociación Europea de Farmacología Clínica y Terapéutica (Eacpt). Concretamente, en la mesa de debate ‘Innovación Terapéutica: ¿Se corresponde la investigación que hace la industria con las necesidades de la sociedad?’, Francisco de Abajo, profesor de Farmacología de la Universidad de Alcalá y responsable de Farmacología Clínica del Hospital Universitario Príncipe de Asturias aseguró que “la investigación promovida por la industria farmacéutica innovadora no suele corresponderse con las necesidades de la sociedad, en términos generales”.
De este modo, a pesar de los avances terapéuticos en enfermedades de alta prevalencia, De Abajo insistió en que las compañías farmacéuticas “apenas hacen investigación de medicamentos para patologías poco prevalentes, como las denominadas ‘enfermedades raras’, y para las enfermedades olvidadas de países con escasos recursos”. En este sentido, aseguró que “lo mismo ocurre en torno al desarrollo de nuevos antibióticos, donde las resistencias antimicrobianas representan un grave problema de salud pública mundial”.
Igualmente, De Abajo consideró que se debe consolidar el compromiso por parte de los organismos competentes para promover y facilitar la investigación independiente llevada a cabo por investigadores o grupos colaborativos que afronten estos retos. A este respecto, señaló que la colaboración público-privada es otra opción a tener en cuenta de cara al desarrollo de terapias en estos ámbitos.
Por otra parte, durante el congreso también se analizó el papel clave que deben jugar tanto expertos clínicos, como profesionales sanitarios, sociedades científicas y asociaciones de pacientes y de consumidores para avanzar y mejorar en la investigación clínica y el acceso a los medicamentos innovadores. Así lo ha puesto de manifiesto el profesor Josep Torrent, del departamento de Farmacología Clínica y Terapéutica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en la mesa redonda ‘Regulación y acceso a medicamentos’. En este sentido, recalcó “la necesidad de impulsar, por parte de las instituciones nacionales y autonómicas, políticas trasparentes relacionadas con las decisiones de precio, financiación y acceso, en el Sistema Nacional de Salud (SNS), pensando en el interés de los pacientes”.
Así, también se destacó la importancia de los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT). “Básicamente, se trata de alcanzar un consenso entre todos los actores implicados, sobre el uso más eficiente que permita un acceso equitativo por parte del conjunto de la sociedad a los nuevos medicamentos” apuntó Torrent. A este respecto, puntualizó que los médicos especialistas en Farmacología Clínica desempeñan un papel clave en la consecución de estos objetivos.
Con respecto a la evaluación de fármacos, España es uno de los cinco países más activos de la red europea. “A través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), nuestro país participa activamente en la Agencia Europea del Medicamento (EMA) en las tareas de regulación, desarrollo clínico y autorización de medicamentos, además de la correspondiente farmacovigilancia”.
Acceso a la innovación
Por su lado, el gerente de Prestaciones Farmacéuticas del CatSalut, Antoni Gilabert, destacó la necesidad de adoptar modelos innovadores de financiación para garantizar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios nacionales. En este sentido, apostó por la implantación de acuerdos de riesgo compartido donde el precio venga fijado por los resultados en salud del fármaco innovador. A este respecto, Gilabert puso como ejemplo los acuerdos puestos en marcha en su comunidad y como estos han ayudado a que las innovaciones lleguen a los pacientes mientras se miden resultados en salud.
En total son nueve los medicamentos que se están administrando bajo acuerdos de riesgo compartido en Cataluña. Antes de proceder a la financiación, el gerente de prestaciones farmacéuticas del CatSalut insistió en la necesidad de evaluar y monitorizar los resultados de las terapias. De este modo, explicó, se conseguirá un modelo beneficioso para todas las partes.
Por su parte, Nick Meade, director general de la Genetic Alliance (alianza de pacientes británica) instó a las autoridades a incluir a pacientes en los comités encargados de la fijación de precios, pues son estos, dijo, “los que pueden aportar información esencial para adoptar decisiones de precio y reembolso”. En este punto, recordó que actualmente el comité de evaluación HST del ICE no incluye ningún miembro que de voz a los pacientes y puso como ejemplo a EMA, donde la participación de los pacientes en las decisiones de autorización de medicamentos ha logrado cambiar la cultura de los comités científicos.
El 32 por ciento de los medicamentos aprobados por la EMA en Europa ya incluyen algún gen en su ficha técnica. Cuando hay que registrar un fármaco se analiza si el hecho de disponer o no de un gen específico puede incrementar su seguridad y ayudar a identificar a aquellos pacientes en los que tendría mayor eficacia. En este contexto, España será el primer país en disponer de una base de datos en español y una de las pioneras en Europa para que cualquier prescriptor pueda hacer búsquedas e identificar qué genes hay que analizar en cada patología. Estará centralizada en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), tal y como aseguró Adrián Llerena, vicepresidente de la Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC) y de la Sociedad Española de Farmacogenética y Farmacogenómica (SEFF) durante el congreso de la Eacpt. Aquí, además, llamó a homogeneizar las herramientas de análisis genético que se emplean en la actualidad. En especial, dijo, los test farmacogenéticos comercializados por algunas compañías “diseñados en base a criterios arbitrarios”.