Los cursos de verano de la Universidad Internacional Menédez Pelayo (UIMP) en Santander han servido de plataforma para la celebración de un debate público entre especialistas médicos, jurídicos, de la administración pública y de la industria farmacéutica sobre la regulación y acceso a la vacunas.
Bajo el auspicio de Sanofi Pasteur MSD diversos expertos como el abogado Julio Sánchez Fierro o el presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), Amós García Rojas, han coincido en señalar que el carácter esencial de la vacunación como una herramienta fundamental de salud pública. En concreto, ambos han señalado que la ausencia de “un calendario único de vacunación y las financiación desigual en las administraciones públicas son las principales causas de las actuales limitaciones en los programas de vacunaciones en España”.
La vacunación está de plena actualidad tras el reciente fallecimiento de un menor en Cataluña por difteria. Este hecho luctuoso ha servido como medida introductoria para que ambos ponentes abogaran por la apertura de un debate público sobre la necesidad de concretar aspectos económicos y jurídicos para redefinir y desarrollar los actuales programas de vacunación.
De inicio, Amós García Rojas destacó que no existe un debate científico sobre las vacunas, sino que la actualidad ha propiciado un debate mediático que hay que abandonar para centrarse exclusivamente en el médico, económico y jurídico.
En el plano jurídico Sánchez Fierro solicitó modificaciones en la Ley General de Salud Pública que traigan aparejadas mejoras en la dotación presupuestaria de las partidas destinadas a la financiación de vacunas, que a día de hoy sólo representa el 1,1 por ciento en el presupuesto de salud pública. “Un peso marginal”, aseguró.
Otro de los problemas detectados hace referencia a los 19 calendarios de vacunación existentes en España que tienen diferencias sustanciales en su composición y presupuesto por lo que se pidió un calendario único de vacunación para toda España. “Esto no es un hecho positivo. Hoy existe un calendario común de mínimos, que pese a ser un paso en la buena dirección es insuficiente en función del territorio donde se resida, por lo que es necesario la adopción de un calendario único”, señaló.
Los ponentes han señalado también que es necesario revisar el actual régimen de financiación con el objetivo de mejorar la actual situación y orientada a que se establezcan tres categorías distintas: las vacunas integradas en la cartera básica de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) con financiación pública, las vacunas innovadoras que podrían incorporarse a la cartera suplementaria del SNS y las vacunas autorizadas con financiación privada.
En este sentido, Amós García Rojas abogó por estudiar modelos de financiación alternativas para las vacunas recomendadas y no financiadas, y señaló que si el actual modelo de compra sigue sustentándose exclusivamente en el precio, corremos el riesgo de perder vacunas innovadoras y de mayor calidad”.
No a la vacunación obligatoria
En la jornada se planteó la posibilidad de cómo hacen otros países de nuestro entorno, proponer la obligatoriedad de la vacunación. En este sentido, se señaló que en la actualidad el 95 por ciento de la población española está dentro de la cobertura ofrecida por la vacunación, por lo que situaciones como la del niño de Olot son puntuales. Las experiencias en otros países donde es obligatoria la vacunación no han elevado sustancialmente las tasas de cobertura, por lo que han destacado que más que obligar por ley a la población, sería más efectivo ampliar el actual calendario e incluir vacunas que estaban con anterioridad en el calendario como la del meningococo, varicela y neumococo. “La clave está en obtener las mayores tasas de cobertura posible”, aseguró Amós García Rojas.
Otros aspectos a ampliar y discutir en el debate sobre las vacunas, no sólo en el ámbito infantil, sino también en la vacunación en adultos, el ámbito laboral, especialmente los profesionales sanitarios para la protección de los pacientes.