Dar visibilidad a las políticas sanitarias, impulsar la investigación biomédica y reforzar el papel de los consumidores son las tres prioridades sanitarias para la nueva legislatura en Andalucía. Así lo ha señalado el consejero de Salud, Aquilino Alonso, durante su primera comparecencia en las Cortes regionales.
Según Alonso, la política sanitaria andaluza para la X legislatura girará en torno a varios “hitos”. El primero es la aprobación de la Ley de garantía y sostenibilidad del Sistema sanitario público, que promete elevar el porcentaje de PIB destinado a Sanidad hasta el 6,5 por ciento para 2019; diseñar un Plan de Gestión del Sistema Sanitario Público y que pretende avanzar en la prescripción por principio activo, la selección pública de medicamentos, el uso de guías farmacoterapéuticas de referencia o la selección, adquisición y uso de las alternativas terapéuticas equivalentes más eficientes, dentro del marco de la libre prescripción.
Otro de los grandes “hitos”, según el nuevo consejero, será la investigación e innovación. Andalucía no sólo quiere potenciarlo por sus resultados en salud, sino para impulsar los retornos económicos de esta actividad. Según Aquilino Alonso, “cada euro invertido genera otros 50 de retorno”. Para “proteger este patrimonio”, la Ley de Garantías y Sostenibilidad avalará la articulación de un Plan Estratégico de Investigación e Innovación en Salud, que contendrá las líneas prioritarias en el campo de la investigación sanitaria en Andalucía, así como la promoción y el desarrollo de una cultura de investigación.
La cuarta línea se refiere a la participación inteligente de una ciudadanía cada vez más informada en sus distintas formas de relacionarse con el Sistema Sanitario Público. Así, se continuará trabajando para que siga participando de forma activa en la organización de la asistencia sanitaria, la evaluación de los resultados clínicos, los resultados informados por los pacientes y la mejora de los resultados clínicos a través de pacientes expertos.