La acción de Lilly cotiza actualmente a 85,6 dólares, situándose en la franja superior de su rango de variación del último año. Su comportamiento en este periodo se ha caracterizado por una evolución alcista que se ha intensificado en los tres últimos meses y que le ha permitido acumular en lo que va de año una ganancia del 24 por ciento, mientras que en la comparación interanual esta se eleva al 34 por ciento, superando en ambos casos al sector.
Los últimos resultados publicados por este grupo farmacéutico corresponden al cierre del primer trimestre del año en curso. Los ingresos del periodo ascendieron a 4.644 millones de dólares (4.250 millones de euros), un 1 por ciento inferiores a los de igual periodo del año anterior, afectados en gran medida por un impacto desfavorable del tipo de cambio del 6 por ciento, así como a la creciente competencia de genéricos que tienen que afrontar algunos de sus principales fármacos, como Cymbalta y Evista.
Por el lado positivo habría que mencionar la aportación del negocio de salud animal adquirido a Novartis, así como los mayores precios promedios de sus productos en el mercado norteamericano; en definitiva, tanto el efecto precio como el efecto volumen tuvieron un impacto positivo cada uno de ellos de un 3 por ciento. El beneficio neto del trimestre fue de 529 millones de dólares (485 millones de euros), inferior en un 27 por ciento al del 2014.
Las ventas se dividieron casi al 50 por ciento entre el mercado norteamericano y el resto de mercados internacionales, si bien su comportamiento fue muy diferente: mientras que el primero de ellos vio aumentar su cifra de negocios un 6 por ciento, el segundo experimentó un retroceso por un porcentaje similar, afectado por el impacto negativo del tipo de cambio.
El margen bruto sobre ventas experimentó en este primer trimestre una ligera mejoría respeto al de igual periodo del año anterior, aumentando un 0,6 por ciento hasta situarse en el 74,3 por ciento.
Avances en I+D
En el apartado de I+D cabría destacar en este primer trimestre ciertos avances: una autorización de la FDA al fármaco Glyxambi, utilizado en pacientes con diabetes del tipo 2, así como la presentación ante este organismo de dos nuevas solicitudes y la obtención de resultados positivos en dos proyectos en Fase III de investigación. A este apartado Lilly destinó en el primer trimestre 1.039 millones de dólares (950 millones de euros), cifra un 6 por ciento inferior a la del pasado año; esta inversión supuso un porcentaje sobre las ventas del 22,3 por ciento, sensiblemente por encima de la media.
De cara al cierre del año Lilly estima que podría alcanzar unos ingresos que rondarán en torno a los 20.000 millones de dólares (18.350 millones de euros), mientras que la inversión en I+D podría ascender a 4.900 millones de dólares (4.500 millones de euros), lo que superaría el monto destinado en 2014.