La acción de Grifols cotiza actualmente en 36,1 euros, un 12 por ciento por debajo del máximo que marcó el pasado mes de agosto. Su comportamiento en el último año se inició con un periodo alcista que marcó su máximo el pasado mes de abril acercándose a los 42 euros. Tras perder posiciones, Grifols retomó en julio un nueva senda alcista que le acercó a mediados de agosto a su máximo anual. En las últimas semanas ha vuelto a ceder posiciones contagiado de la fiebre vendedora que ha recorrido a la bolsa.
Analizando un periodo temporal más amplio en la evolución de este valor se observa un prolongado periodo alcista, muy acentuado, que le llevó a marcar un máximo a mediados de 2014. Tras varios meses bajistas Grifols retomó en el cuarto trimestre del año pasado su senda de crecimiento.
Los últimos resultados publicados por este grupo corresponden al cierre del primer semestre del año en curso. Las ventas ascendieron un 18 por ciento hasta los 1.900 millones de euros, beneficiándose de un impacto muy positivo del tipo de cambio del dólar frente al euro; depurado este efecto el crecimiento se situaría en el 2 por ciento. Su beneficio fue de 261 millones de euros, un 16 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior.
Por áreas de negocio la división de Biosciene generó el 77 por ciento de los ingresos, con un crecimiento interanual del 20,6 por ciento (3 por ciento a tipo de cambio constante). La división de diagnóstico aportó el 18 por ciento, con un crecimiento del 17,2 por ciento (2,7 por ciento a tipo de cambio constante); mientras que la división hospitalaria y de materias primas tuvieron aportaciones menos relevantes (2,5 por ciento del total).
La fuerte internacionalización de este grupo farmacéutico se pone de manifiesto con el hecho de que el 94 por ciento de sus ingresos se generaron fuera de España, destacando especialmente el comportamiento en Estados Unidos, donde las ventas se incrementaron un 25 por ciento (9,5 por ciento a tipo de cambio constante). Este país y Canadá generaron en el primer semestre el 63 por ciento de su facturación. En este primer semestre, Grifols continuó con su estrategia de expansión internacional, centrándose en los últimos mese en los mercados asiáticos, donde va ampliando su presencia. En este sentido, cabe destacar que acaba de establecer filiales en la India y en Taiwán, además de que ha inaugurado una oficina de representación en Indonesia.
En relación con su posible comportamiento en bolsa es previsible que este valor se recupere de la caída de estas últimas semanas retornado a su nivel anterior. A lo largo de 2015 Grifols se ha situado con cierta frecuencia por encima de los 40 euros, referencia que podría retomar una vez que se estabilicen los mercados.
Para finalizar, cabe señalar que dentro de su política de retribución del accionista, la decisión de esta compañía ha sido mantener en 2014 un pay-out del 40 por ciento.