La patronal farmacéutica nacional FEFE ha presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón contra el decreto 93/2015 regional que regula —en concertación con la Administración— la preparación de sistemas personalizados de dosificación en las farmacias regionales. En concreto, FEFE ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra esta normativa por obligar a los farmacéuticos a realizar un curso formativo previo como requisito para ofrecer el servicio.
En el debate sobre la implantación de nuevos servicios profesionales en oficinas de farmacia, desde la patronal farmacéutica FEFE siempre se ha manifestado que la prestación de algunos de ellos, como sería el caso de los SPD, no debe requerir ni formación adicional ni acreditación concreta por parte del profesional, el cual ya habría adquirido los conocimientos y aptitudes necesarias para ello en su formación académica universitaria. En una entrevista concedida a EG, su presidente, Fernando Redondo ya se mostró contrario “a que cualquier organismo revalúe la capacitación de los profesionales exigiendo acreditaciones o títulos adicionales para la prestación de ciertos servicios para los que ya está capacitado”. Asimismo, recordaba que “no tiene sentido que se necesite una acreditación para preparar e incluir dosis de medicamentos en un pastillero cuando la propia Ley de Garantías otorga a todo profesional farmacéutico incluso la capacidad de fabricar medicamentos”.
Aragón es la única comunidad autónoma que ha regulado este servicio por decreto y concertad su prestación con sus colegios farmacéuticos, estableciendo una serie de requisitos como la citada formación específica o la firma de una declaración responsable del titular de la botica, entre otros. Cabe recordar que, tal como informó EG el pasado mes de junio, la Consejería de Sanidad aragonesa ya tiene perfilado el pilotaje de este servicio, con una duración prevista de nueve meses y el cual implicaría a los centros de salud y farmacias de los municipios de Alcañiz (Teruel), Jaca (Huesca) y Caspe (Zaragoza), con una cifra en torno a cien pacientes adscritos al pilotaje en cada municipio. Al margen de lo que acontezca en los tribunales, tanto en esta fase piloto como en su futuro desarrollo general, deberá ser desde los centros de salud donde los facultativos evaluarán la necesidad de elaborar SPD a los pacientes polimedicados mayores de 75 años y se les asignará una farmacia donde se procederá a la preparación individualizada de su medicación (con periodicidad semanal) y su posterior seguimiento.
Uno de los flecos en los que vienen trabajando Consejería y colegios farmacéuticos es la retribución para la farmacia por cada paciente al que se le prepare SPD. Las estimaciones pasan por un cobro por este servicio en una horquilla por concretar entre los 20 y 30 euros por paciente al mes.