Con el fin de garantizar a los ciudadanos europeos igualdad en el acceso a la asistencia sanitaria y mejorar la mobilidad de los pacientes, los ministros de Salud de la Unión Europeo debatieron la trasposición de la directiva de Sanidad transfronteriza durante el Consejo informal que tuvo lugar en Luxemburgo los pasados 24 y 25 de septiembre. Los ministros consideran que es necesario informar mejor a los pacientes y aumentar la cooperación entre los estados, especialmente en el campo de las enfermedades raras y e-Salud.
La discusión de la trasposición de la directiva de Sanidad Transfronteriza se enmarcó en el Eurobarómetro 2014 publicado recientemente por la Comisión Europea, y que arroja un balance negativo para los estados. El objetivo de esta normativa es aclarar los derechos de los pacientes en términos de acceso a la asistencia en otros países y los reembolsos por el coste de la misma A pesar de haber sido traspuesta hace casi dos años (en octubre de 2013), la mayoría de los ciudadanos europeos (9 de 10) no han sido informados acerca de los tratamientos que podrán reembolsarse en otro estado miembro.
Lydia Mutsch, la ministra de Salud de Luxemburgo (estado que ostenta la presidencia semestral de la UE), lamentó que la aplicación de esta directiva se esté desarrollando “más lentamente de lo esperado” a pesar de ser una herramienta clave para comprender la naturaleza de los movimientos de los pacientes con el fin de tomar las decisiones políticas adecuadas. “Cada ciudadano de la Unión Europea es un paciente potencial, que probablemente requiera una asistencia sanitaria que se encuentran en el otro lado de la frontera”, explicó la ministra.
El carácter sanitario de la migración
En línea con este asunto, los representantes nacionales reunidos en Luxemburgo fueron unánimes sobre la necesidad de tener más en cuenta la “dimensión de la salud pública” en los debates sobre la crisis de refugiados.
Esto implicará la aplicación de las acciones políticas coordinadas que permitan reforzar la capacidad de los centros de salud y garanticen la igualdad de acceso tanto de refugiados como de inmigrantes. Este asunto es prioritario para la Comisión Europea, que hasta la fecha ha movilizado 73 millones de euros de fondos de emergencia, a los que en breve se sumarán otros 100 millones.