Andalucía presentó unos presupuestos la pasada semana que tendrán como primera piedra en el camino la futura Ley de Garantías, que comenzó el jueves su tramitación parlamentaria. A pesar de que la partida para la Consejería de Salud aumentó en un 4,8 por ciento respecto al destinado para este ejercicio, la cantidad total (8.807.357 millones de euros) queda lejos del umbral del 6,5 por ciento del PIB que el departamento dirigido por Aquilino Alonso fijó como base para la Ley. En concreto, y tomando como dato el PIB regional de 2014, la cantidad se sitúa en el 6,2 por ciento.
El dato aún quedaría más lejos del objetivo de Andalucía si se toma como baremo las previsiones del propio gobierno regional para este año. Según el documento ‘Previsiones Económicas 2015’, elaborado por la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de Andalucía en marzo de este año (justo antes de las elecciones), el Producto Interior Bruto ascendería hasta los 150.832 millones de euros en diciembre de este año, lo que situaría en el 5,8 por ciento la partida destinada para salud.
Estos datos confrontarán aún más a Ciudadanos y Podemos de cara a apoyar la futura ley a tenor de sus declaraciones. “Defendemos un sistema gratuito y universal pero para alcanzarlo se necesita invertir un 7,1 por ciento del PIB. Somos la comunidad que menos invierte de España en salud per cápita”, aseguró la portavoz de Ciudadanos, Marta Escrivá, quien además insistió en que “se debe mirar bien donde se puede ahorrar y donde no para que no merme la calidad de la salud de los ciudadanos andaluces”.
De igual modo, el portavoz de Podemos, Juan Antonio Gil de los Santos, también establece que el suelo debería situarse alrededor del 7 por ciento. “Eso supondría un incremento del presupuesto del 25 por ciento que debería dividirse en un 15 durante los dos primeros años de legislatura y un 10 durante el periodo restante”, apuntó.