El ganador de la cuarta edición de los Premios Foro de Atención Farmacéutica-Farmacia comunitaria, es un apasionado de este servicio. Roberto Vilariño es titular adjunto de la farmacia Elvira Arias de La Coruña, que se ha implicado en el programa conSIGUE. Una iniciativa que evalúa el impacto del Seguimiento Farmacoterapéutico (SFT) en pacientes. En esta entrevista, Vilariño explica a EG su experiencia.
Pregunta. ¿En qué consiste el caso que han galardonado?
Respuesta. Se trata de llevar un SFT a un paciente con antecedentes de ictus y tromboembolismo venoso. Aunque elste es uno de los muchos caso que se presentan a diario. Los resultados son impresionantes, en nueve meses vimos cómo las intervenciones fueron solucionando los problemas de salud provocados por la medicación. Por eso creo que el futuro de nuestro trabajo es el SFT.
P. ¿Qué supone el premio?
R. Además de la ilusión, este premio sirve para mostrar los resultados de la atención farmacoterapéutica, y para fomentar y animar a más gente para que haga SFT. El caso premiado es un buen ejemplo de lo que se puede conseguir, es decir, optimizar el tratamiento del paciente y al final mejorar su salud.
P. ¿Crees que es un servicio conocido por los ususarios o por otros profesionales sanitarios?
R. Todavía hay que trabajar mucho y normalizar el seguimiento en las oficinas de farmacia. Creo que todavía hay mucho desconocimiento, el servicio no está muy normalizado ni hay muchos sitios donde se esté haciendo. La gente nueva va animándose y, aunque queda trabajo, creo que esa es la tendencia.
P. Hablemos de remuneración ¿Es rentable ofrecer este servicio?
R. La remuneración es fundamental. Si se quiere profesionalizar un servicio no basta con prestarlo, hay que mantener la estructura y el trabajo que hay detrás. La idea del estudio es mostrar los resultados y lograr que la remuneración se institucionalice. Porque los pacientes valoran mucho el servicio.
P. Para terminar ¿Cuál es el siguiente paso?
R. La formación y la implicación de todos los actores es imprescindible, y ya se está incorporando el tema en algunas universidades. A partir de ahí, es necesario consolidar el seguimiento farmacoterapéutico en el trabajo diario de los farmacéuticos comunitarios.