Hasta la fecha, en Castilla y León han sido tratados 1.700 pacientes de hepatitis, una cifra que ha superado las previsiones de la Consejería de Sanidad. Su responsable, Antonio Sáez, ha cifrado en 80 millones “adicionales” el coste de los tratamientos y aseguró, durante su comparecencia en las Cortes para explicar los presupuestos de su Departamento para 2016, que una parte de los mismos quedará pendiente de pago, a la espera de que se concrete la solución financiera que anunció hace meses el Ministerio de Hacienda y si afectará o no al objetivo de déficit de las comunidades autónomas.
Antonio Sáez respondió así al portavoz del grupo Mixto en las Cortes, José Sarrión, que solicitó al consejero que inste al Gobierno Central a ejecutar la solución de hacer pública la patente de los medicamentos para poder tratar a todos los afectados, con independencia de la fase en la que se encuentren.
El debate presupuestario enfrentó al Gobierno regional y a los grupos de la oposición por el incremento del 1 por ciento en el presupuesto del departamento de Salud. Para la oposición, este incremento retrotrae los presupuestos de la Consejería al año 2011 y son insuficientes para revertir los efectos de la crisis. Sáez Aguado declaró no estar contento con los presupuestos, ya que su deseo hubiera sido un mayor crecimiento, pero añadió que entre 2009 y 2013 Castilla y León es la región que menos ha reducido su gasto sanitario, frente a una reducción media del 11 por ciento en el conjunto del SNS, que ha llegado al 20 por ciento en Castilla-La Mancha o al 14 en Andalucía o Baleares.