No es habitual la presentación en sociedad de un nuevo antibiótico en el mercado farmacéutico por lo que el interés de la comunidad del medicamento española por el lanzamiento de Sivextro (tedizolid fosfato) de MSD es más que evidente. De entrada habría que reseñar que frente a los 19 antibióticos que se presentaron en el periodo1980-1984, en el comprendido entre 2005 y 2009 la cifra de lanzamientos de nuevos antibióticos ascendió a tres.
Precisamente una de las mayores preocupaciones que aquejan a la sanidad global reside en las resistencias bacterianas a antimicrobianos que provocan situaciones de alarma ante las que se enfrentan los clínicos hospitalarios en muchos países ante las dificultades de aplicación de antibióticos. Es sabido que el abuso y la falta de control en la dispensación y uso de antibióticos esta detrás de esta problemática.
Más allá del irreparable coste en vidas humanas —25.000 al año en Europa—, las resistencias a los antibióticos en términos económicos representan unos 1.500 millones de euros anuales para el sostenimiento de la sanidad en Europa.
Por eso que MSD acabe de presentar en el mercado hospitalario español un nuevo antibiótico que ofrece ventajas relativas para pacientes con resistencias como menor mielotoxicidad y menor interacción con otros fármacos es un hito en la crisis antibiótica mundial. Las razones de esta preocupante situación están en “que los médicos prescriban antibióticos ante cualquier sospecha de infección”, aseguró el doctor Javier Cobo, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal.
Este nuevo antibiótico tiene la denominación comercial de Sivextro y está indicado para el tratamiento de infecciones agudas bacterianas de la piel y tejidos blandos en adultos, que destaca por ser el primer antibiótico de su clase de administración una vez al día, durante seis días.
Francisco Javier Candel, del Servicio de Microbiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, señala que la llegada de Sivextro facilita “otra opción de tratamiento en infecciones causadas por patógenos Gram positivos, no inferior a su comparador”. Además, Candel dice que “tiene menor incidencia de trombopenia, un efecto secundario que también aparece con linezolid, su comparador”.