“Es fundamental que la distribución española coja tamaño; solo hay que mirar a Europa”. Esta sugerencia es de Antonio Pérez Ostos, presidente de una distribuidora, Cecofar, que precisamente acaba de empezar a ‘echar cuentas’ para integrarse con Farmanova y crear quizás el mayor ‘gigante’ del sector mayorista nacional con permiso de otro ‘gigante’ como es Cofares. Ambas se disputarían el primer puesto del ranking nacional con cuotas de mercado cercanas al 25 por ciento.
Todos los almacenes nacionales se muestran abiertos a realizar macroperaciones de fusión, integración, absorción, etc. El mercado —su baja rentabilidad— así como la fuerte regulación “hace necesario tener también empresas de distribución fuertes”, opina César Martínez, presidente no ejecutivo de Alliance Heatlcare (11,5 por ciento de cuota), quien confirma que “si encontramos una operación de concentración en la que salgan las cifras, la haremos”. “En Cofares también estamos abiertos a cualquier posibilidad que aporte luces estratégicas”, apunta en este hilo Juan Ignacio Güenechea, vicepresidente del histórico ‘lider’ del ranking de la distribución farmacéutica nacional.
El modelo de distribución español es considerado “único” tanto por la alta cifra de empresas que operan en él — “y no hay dinero para mantener tantas”, estima el presidente de Cecofar— como por su amplia presencia de capital farmacéutico (cooperativismo). Por ejemplo, en Francia apenas una multinacional y una distribuidora copan todo el mercado, mientras que España supera el medio centenar de almacenes de gama completa. Mientras, en Alemania apenas existen un par de cooperativas farmacéuticas.
La creación de estos ‘gigantes’ no solo tiene por objetivo no perder comba con Europa sino ‘protegerse’ a su vez de las multinacionales que ya operan en otros países del Viejo Continente. Unas multinacionales que si no han llegado aún a España se se debe a la ‘autobarrera’ que genera la poca rentabilidad del modelo. “Por el suministro a pérdidas de un alto porcentaje de unidades, así como el restrictivo marco normativo, España no es una prioridad para estas multinacionales”, opina Martínez.
No obstante, su compañero presidente de Cecofar sí vaticina que las mismas “acabarán llegando a España y para luchar comercialmente contra estos monstruos hay que ser fuertes”. En el caso de Cecofar, el 12 de noviembre hacía ‘oficial’ el acuerdo con Farmanova —cooperativa de segundo grado que agrupa a Cofarán, Cofarca, Cofarte, Cofex, d’Apotecaris, Hefagra, Hefaral, Jafarco y Xefar— para iniciar los procedimientos para evaluar la viabilidad de una futura integración entre ambas. Según destacan ambas entidades, este acuerdo se establece con el objetivo inicial de “constituir una entidad más robusta y eficiente, que no sólo garantice sino refuerce y haga más sostenible el actual modelo de farmacia”.
En concreto, Antonio Mingorance, presidente de Farmanova, apunta que “estamos convencidos de que la coyuntura actual nos ofrece una interesante oportunidad que no debemos desechar: la de valorar si una nueva dimensión de nuestra cooperativa puede resultar positiva para la farmacia en general”.
Intentos que dejan “cicatrices”
En los últimos años han sido habituales las operaciones entre mayoristas farmacéuticas nacionales para su fusión (como hicieron ocho compañias en 2013 con la constitución de Unnefar) y/o integración (Cecofar y Sanal en 2014), si bien casi todas ellas implicaban a entidades de menor cuota de mercado.
No obstante, antes de esta probable próxima integración entre Cecofar y Farmanova ya hubo intentos de macrooperaciones en el pasado entre otros ‘pesos pesados’ del sector como Cofares (24,5 por ciento de cuota nacional) y Hefame (9,7 por ciento), que finalmente no prosperó. Por esa propia ‘experiencia’frustrada que no llegó a buen puerto, el vicepresidente del Grupo Cofares cree que “no todo es fusionable”. Asimismo, Güenechea avisa que “los procesos de fusión, si no se concluyen, acaban dejando cicatrices”.