Presidente Editor de EG viernes, 08 de enero de 2016 h
Leo en este número de EG las aportaciones de la industria británica a través del Esquema de Regulación de Precios Farmacéuticos (PPRS en sus siglas en inglés) que alcanzará los 740 millones de euros en 2016. De esta forma, la patronal británica anuncia su apoyo al plan para financiar medicamentos innovadores. De Reino Unido nos vamos a España, donde se piensa en pequeño: subastas, algoritmos, compra centralizada...se le aprietan las tuercas del margen industrial a las empresas de genéricos, a las innovadoras y a las de en medio. A todas. Porque la nueva filosofía (tan vieja en su fondo como rancia) es que si una empresa gana dinero, hay margen para que la expriman un poco más. Algo así le ha pasado a la farmacia todos estos años, cuando se ha pensado que podían soportar rebajas de precios, de márgenes, devolución de beneficios, ese invento maquiavélico de doble imposición que fue el RD 5/2000 o el traspaso al hospital de medicamentos dispensados en oficina de farmacia. Todo ejemplos de pensar en pequeño. Y eso es lo que ha hecho España en los últimos 20 años: pensar en pequeño, en conseguir ahorros a todo costa, sin importar cómo ni su impacto. Además, nadie es capaz de averiguar adónde van los ahorros obtenidos con algunas de estas medidas, como si cayeran en el saco roto de la gestión opaca a la que nos tienen acostrumbrados unos y otros, y los que vendrán. Esto no tiene arreglo, porque no hay nadie que piense de manera diferente. Todos quieren aplicar fórmulas estupendas de ahorro que han ocasionado miles de pérdidas de puestos de trabajo y un empobrecimiento del sector, pero ninguno piensa a lo grande: en fórmulas para obtener más salud, más oportunidades de curar y aliviar, más personas tratadas, más accesibilidad. A nadie le importa el retorno de la inversión en sanidad y en medicamentos. A nadie.
Que 2016 va a ser un año entretenido no hay quien lo dude. Vamos a tener más de lo mismo, con los mismos collares o diferentes, pero más de lo mismo. Los españoles han querido dar un toque de atención y cuestionar el bipartidismo, pero la mano se nos ha ido y ahora estamos en ningún lugar, camino de ninguna parte. Y con la economía cuestionada, la sanidad se queda en el limbo de las ideas geniales para seguir ahorrando, ideas que nos darán en 2016 más subastas, más ajustes y más pugna política sanitaria. Una pena.
Y todo es porque en este país se piensa en pequeño, en fastidiar a tu oponente político y en obtener un rédito electoral con tus propuestas, mientras haces creer al ciudadano que su problema es que la sanidad no es universal ni gratuita...¿Alguien cuestiona que España es el país más generoso con su Sanidad? Cuestiones tan antagónicas como querer la mejor sanidad, pero no estar dispuesto a asumir su coste, nos llevan a que las cuentas no salgan y a intentar que lo paguen los de siempre: la farmacia, la distribución, las compañías que fabrican genéricos, las que aportan medicamentos innovadores...aquí todos pagan la incapacidad de los decisores políticos de un sistema sanitario al que las cuentan no les han salido nunca, y ahora menos. No han hecho los deberes en el pasado, y de ahí el presente y las perspectivas.
Entra en la página de Santiago de Quiroga en ElGlobal.netTambién puedes seguir a Santiago de Quiroga en twitter: @SantideQuirogaLa industria británica aportará 740 Millones de euros para medicamentos innovadores. Piensan en grande.
En España, seguiremos en 2016 asfixiando al sector, subastas, algoritmos, accesibilidad...cuanto menos se gaste en medicamentos, mejor. Una visión muy pobre.
Podemos Andalucía dice que tener planta en Europa o en España será el requisito para las subastas.
La farmacia tributará como IRPF y no como IS, aclara la DG de Tributos tras un año desde la consulta por el CGCOF.
Los países de la Europa del Este (Rumania, Eslovaquia, Bulgaria) lideran el descuento de precio con los biosimilares.
El sector paga la incapacidad de unos políticos a los que las cuentas sanitarias nunca les han salido