El año 2015 será recordado como el más fructífero hasta la fecha para el sector del medicamento genérico, por lo menos en lo que a términos económicos se refiere. De hecho y a falta de contabilizar los datos correspondientes a diciembre, la cifra de facturación de este tipo de fármacos ya ha superado con creces a todos los ejercicios anteriores y presumiblemente superará los 1.900 millones de euros.
En concreto, la cifra alcanzada hasta el 30 de noviembre de 2015 es de 1.857 millones de euros en ventas, cifra que ya supera en un 5,7 por ciento más que lo facturado por los genéricos en todo 2014 (1.756 millones de euros). Incluso hay algunas fuentes que aseguran que 2015 cerrará el año con un crecimiento de ventas cercano al 7 por ciento.
Este año récord también se circunscribe a las unidades, ya que hasta el 30 de noviembre de 2015 se vendieron 515 millones de unidades de medicamentos genéricos, un 3,8 por ciento más que todas las unidades comercializadas en 2014 (496 millones), según recoge la consultora especializada IMS Health. Hay que tener en cuenta que la consultora también incluye en esta cifra los medicamentos bajo las siglas EFG (Especialidad Farmacéutica Genérica).
Pese a que estas cifras en términos de facturación y venta de unidades son los más altos alcanzados por el segmento, desde la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) quieren evitar triunfalismos y alertan sobre lo que consideran un “frenazo importante” en la evolución de este segmento del mercado farmacéutico.
El director general de Aeseg, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, atendió a EG para asegurar que “hay que ser prudente. La verdad es que el genérico está parado y está sufriendo un frenazo importante desde hace un par de años. No viene creciendo al ritmo que lo hacía anteriormente. Si en 2012 crecía a un ritmo del 40 por ciento, en 2013 creció a un ritmo del 25 por ciento, 2014 a un ritmo al 12 y 2015 cerraremos al 7 por ciento”, aseguró.
En este sentido, Rodríguez de la Cuerda aportó las claves por las que pese a ser el año con más facturación, la preocupación en la patronal del genérico es alta. “Aunque tenemos crecimientos positivos, cada año crecemos menos. Estamos en una evolución regresiva. Por otro lado, si nos fijamos en la participación de mercado, en unidades nos hemos estabilizado en torno al 40 por ciento desde hace ya muchos meses, y en valores estamos estabilizados alrededor del 20 por ciento. A diferencia de los países del entono europeo seguimos estando a la cola, porque están en una media de 60 por ciento en unidades y 25 por ciento en valores”, destacó.
Entre las razones que esgrimen en Aeseg para huir de triunfalismos están las últimas medidas legislativas adoptadas por el ejecutivo. “Este frenazo se debe a que no existe una diferencia de precio frente a las marcas ya que la ley obliga a las marcas a ponerse al precio del genérico sí o sí, y eso dificulta nuestro natural desarrollo y porque cuando sale un genérico al mercado no tenemos capacidad de coger cuota como teníamos antes con el diferencial de precio”, reclamó.
Sin apoyos
Otra de las denuncias que se efectúan desde Aeseg hacen referencia a que el sector de los genéricos se está quedando sin apoyos, especialmente sin el de la administración. A la eliminación del diferencial de precio en 2012 y la reciente supresión de la discriminación positiva hay que añadir que el segmento del genérico no ha firmado aún con la administración pública el ya negociado acuerdo del estilo del que sí quedó rubricado con la industria innovadora. “Los genéricos están atravesando un momento muy delicado y nos estamos quedando sin apoyos. Si la administración no hace nada por tirar de los genéricos este sector sufrirá. Existe el riesgo de si el genérico no está en el mercado, la marca nunca va a bajar el precio voluntariamente”, aseveró José Luis Rodríguez de la Cuerda.
El director general de la patronal del genérico también quiso recordar que Aeseg representa al 95 por ciento de las empresas que producen este tipo de medicamento. “Pero que hay que restar de la cifra de facturación las ventas que tienen las compañías subasteras”. Además recordó que “nuestro mercado es un mercado joven y es lógico que crezca. Queremos crecer como un niño alto y fuerte, es decir crecimiento y penetración”.
Pérdida de patentes
Más allá del año con más facturación de la historia, hay que reconocer que la evolución en el crecimiento se ha disminuido notablemente en los últimos años y es muy probable que esa desaceleración se incremente en próximos ejercicios. La principal razón de este augurio reside en que hasta la fecha el sector del genérico se ha nutrido de pérdidas de patentes con un gran volumen de negocio. Este hecho tiene visos de girar 180 grados propiciado por la disminución en la pérdidas de patentes y en el potencial comercial de las mismo, que provocarán que el crecimiento se vea afectado. “En el periodo comprendido entre 2016 y 2020 se espera la expiración de patentes de productos que tienen un potencial de mercado menor”, alertan desde IMS Health.
Incluso se detecta que desde 2014 el crecimiento del sector se desacelera, ya que el tiempo actual que necesita un nuevo medicamento genérico para lograr la cuota máxima de mercado es de ocho trimestres, mientras que hace unos años con el transcurso de seis trimestres bastaba para que un fármaco genérico alcanzara su zénit comercial.
Una buena manera de explicar cómo se ha comportado el segmento del genérico se resume en la evolución de la facturación de las principales compañías. El informe de IMS Health explica que en el acumulado de los últimos doce meses —de noviembre a noviembre— los laboratorios de genéricos crecieron al 6,1 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. De entre las diez primeras compañías del segmento, tan solo Teva, Mylan y Aurobindo han facturado menos en este periodo. En cambio, si se contabiliza la evolución de los últimos 4 años, el crecimiento fue del 45,9 por ciento.
A lo largo de todo 2015 diversas fuentes y consultoras han cifrado la cuota de penetración del genérico en España en el 40 por ciento en unidades. Esta cifra se ha repetido como un mantra tibetano y ha servido para argumentar cierto estancamiento y desaceleración en la evolución de este tipo de fármacos en el mercado farmacéutico español. Pero sorprendentemente el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en el último dato sobe gasto farmacéutico, correspondiente al primer semestre de 2015, ha elevado sustancialmente la cuota oficial de penetración del medicamento genérico al situarla en un 48,83 por ciento. La cifra más elevada hasta la fecha en el histórico acumulado. En concreto, en la nota de prensa emitida desde el ministerio se asegura que “el Sistema Nacional de Salud registró en el primer semestre de 2015 un porcentaje de consumo de envases de genéricos del 48,8 por ciento frente al 34,16 por ciento del año 2011. Este dato nos aproxima a la media europea (55 por ciento) en dispensación de estos medicamentos”. Este dato viene a confirmar que pese a la desaceleración que se registra en el segmento, el genérico mejora su posicionamiento año a año y acerca su realidad a la de los países de nuestro entorno. Aunque es verdad también que nos encontramos a las puertas del zénit del segmento, más si cabe tras las medidas legislativas adoptadas recientemente por el Gobierno.