Presidente Editor de EG viernes, 22 de enero de 2016 h
Sancho Panza solía atinar en sus refranes, y lo volvería a hacer si viviera el contexto actual, quizás con un “salimos de Guatemala y nos metemos en Guatepeor”. El contexto económico y político tiene la estabilidad de una bola de billar en la punta de un cono: nada. Los españoles hemos votado exactamente igual que las conclusiones del panorama que vemos: un puzzle tan complicado de resolver que, al hacerlo, no será en ningún caso satisfactorio. Y, por supuesto, hablo de sanidad.
El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, insiste en que España tiene un desfase de 9.000 millones que debe ajustar, en virtud del Pacto de Estabilidad y Crecimiento firmado en su día. Ese mismo Pacto que Grecia intentó negociar de manera rebelde en una primera instancia, para luego aceptar condiciones muchos más restrictivas. ¿Se encamina a eso España? ¿Dónde quedará la Sanidad ante un panorama de ajustes adicionales? Bruselas ya ha dicho que la Sanidad es una de las áreas a seguir recortando, mientras tanto, algunos partidos han criticado medidas de co-responsabilidad, como los copagos. Si uno no está dispuesto a hacer las tareas por las buenas ahora, las tendrá que hacer por las malas, más tarde. Como en Grecia.
La pregunta es si los recortes vendrán con el próximo Gobierno o vendrán un poco más tarde, lo que permita la débil estabilidad de un segundo Gobierno por formar con posterioridad, con un grado de urgencia y magnitud peor, a la griega. Eso sí, le tocará a otro Gobierno seguir ajustando el cinturón presupuestario, que se debatirá entre hacer caso a Bruselas y reconocer, como hizo AlexisTsipras en Grecia, que no había otro camino que ajustarse el cinturón y cumplir las exigencias de déficit que se le imponían. Desde España se han lanzado mensajes de apoyo a la rebeldía del primer ministro griego frente a Bruselas: el “aguanta, Alexis” puede traducirse en que España se va a meter en el mismo berengenal. No quieran saber cómo está ahora la Sanidad en Grecia.
Los optimistas creen que el crecimiento económico proporcionará esos 9.000 millones que nos faltan para cuadrar las cuentas de 2016. Pero no sabremos hasta abril las cuentas cerradas de España, y Bruselas duda de nuestro cumplimiento de 2015 y de nuestro presupuesto de 2016. Por dudar, ni siquiera cree el pacto con la industria y sus 1.000 millones que conseguirán las arcas públicas fruto del acuerdo. Los realistas piensan que la inestabilidad política va a afectar al crecimiento económico, y así el motor económico no proporcionará los 9.000 millones que necesitan los presupuestos , y Bruselas exigirá al Gobierno nuevos ajustes. Pero el Gobierno no querrá hacerlo, y quizás no tenga la aritmética parlamentaria para tomar las decisiones acertadas. Pero esto es así, porque esto es lo que hemos votado los españoles. En todo caso, me da pena que nuestros políticos no piensen en clave de lo que necesita la sociedad, y se pongan todos a sacar el país adelante, ideologías a parte. Los políticos españoles son unos aficionados que no saben hacer su trabajo, los viejos y los nuevos. Eso es lo que nos están trasladando estos días.
Entra en la página de Santiago de Quiroga en ElGlobal.netTambién puedes seguir a Santiago de Quiroga en twitter: @SantideQuirogaEuropa está tan desesperada como España: necesita un Gobierno a quien examinar en Abril. Quizás no tenga a nadie a quien preguntar por el cumplimiento del déficit.
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Si la economía no despega,
los recortes volverán
en un grado mayor,
y la Sanidad sufrirá,
otra vez