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Tras examinarse del FIR, los candidatos esperan los resultados y cumplir su “sueño”

En la carrera por conseguir su sueño, una vez realizado el examen, los aspirantes han pasado la primera meta. Ahora solo les queda saber las calificaciones, y con ellas, si obtendrán una de las 218 plazas ofertadas.

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Ángela de Rueda Madrid | viernes, 12 de febrero de 2016 h |

Los candidatos al examen de Farmacéutico Interno Residente (FIR) 2015/2016 han hecho su trabajo. La receta prescrita por los preparadores estaba compuesta por una formulación de varios elementos: numerosas horas de estudio, un goteo de prácticas de preguntas, muchas renuncias y unos cuantos ejercicios de relajación. En la carrera por conseguir su sueño, una vez realizado el examen, los aspirantes han pasado la primera meta. Ahora solo les queda saber las calificaciones, y con ellas, si obtendrán una de las 218 plazas que el Ministerio de Sanidad ha puesto en juego.

Para la preparación del examen de acceso a las especialidades hospitalarias, la mayoría de los candidatos busca el apoyo de una academia. FarmaFIR prepara para esta prueba y sus alumnos logran en torno a un 90 por ciento de las plazas. Este año, 457 egresados en Farmacia han acudido a una de sus sedes (en Sevilla, Granada, Valencia, Madrid, Barcelona y Santiago de Compostela). Así, para Beatriz Yuste, alumna de esta academia, “hacen un gran trabajo y te preparan bien tanto para pasar el examen como para controlar los nervios”.

¿Y ahora qué? Una vez que se conozcan los resultados este lunes, se pasará a la fase de impugnaciones y después queda saber la puntuación obtenida para poder elegir especialidad. La más demandada suele ser Farmacia Hospitalaria, “es donde hay más plazas (129) y también más interés”, explica Crisanto Ronchera-Oms, director de FarmaFIR. Esto se debe a que los estudiantes ya han tenido contacto durante las prácticas de la carrera y conocen esa área más que otras.

¿Erratas previstas o excesivas?

Después del examen las redes sociales se inundaron de protestas e indignación por parte de los alumnos que se presentaron a las distintas especialidades médicas. La queja fundamental ha sido la existencia de errores ortográficos o de concordancia en las preguntas y la utilización de términos erróneos.

Lo cierto es que no es necesario rasgarse las vestiduras, “es comprensible que estos exámenes contengan alguna errata, son 235 preguntas y es difícil que no haya un error, aunque suelen ser leves. Llevo 28 años en esto y los ha habido siempre”, explica el director de FarmaFIR.

Para él, en la convocatoria de este año “el examen ha sido como siempre, con preguntas fáciles, difíciles o incontestables y algunas para pensar. Lo que sucede es que las redes sociales lo expanden todo”, explica. A pesar de ello, desde FarmaFIR consideran que sería de agradecer que el Ministerio mostrara más respeto por los opositores y revisara a conciencia los exámenes.

Por otro lado, como es habitual, los candidatos tienen su visión del examen. “Aunque los profesores suelen avisar de la posibilidad de que aparezcan enunciados poco claros, faltas o errores, este año también ha habido más preguntas que solían ser minoritarias, como las del área de química”, apunta Gonzalo González, uno de los aspirantes.

En definitiva la valoración de los estudiantes es muy positiva y ahora solo les queda esperar los resultados, “son meses de un gran esfuerzo en los que he aprendido mucho, y he visto de lo que soy capaz. Ahora solo espero poder alcanzar mi sueño”, afirma Gonzalo.