El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha trasladado a los colectivos sanitarios las propuestas sanitarias que su partido lleva en el ‘Programa para un gobierno progresista y reformista’, el documento con el que pretende llegar a un acuerdo con las diferentes formaciones políticas que permita su investidura. A la reunión han asistido representantes de los médicos, enfermeros, farmacéuticos, psicólogos, sindicatos, organizaciones y colectivos de profesionales, sociedades científico-profesionales, plataformas, asociaciones sanitarias y así como de la Alianza General de Pacientes.
Los socialistas abogan por recuperar la tarjeta sanitaria en los plazos anteriores al Real Decreto Ley 16/2012, aprobado por el anterior ejecutivo; reforzar la gestión pública del sistema; desarrollar la Ley General de Salud Pública como instrumento “preferente” para incrementar la salud de los ciudadanos; e impulsar una Estrategia de Coordinación de los servicios sociales y sanitarios que permitirá obtener sinergias entre los dos sistemas.
Hepatitis C
Otras medidas incluidas en el documento, y que han sido presentadas a los representantes sanitarios, pasan por asegurar la interoperabilidad de las diferentes herramientas de la ‘e-salud’ en todo el sistema sanitario a través de la tarjeta sanitaria común, receta electrónica e historia clínica común; desarrollar una política de eficiencia y ahorro en el gasto farmacéutico que garantice que el copago farmacéutico “no sea una barrera” de acceso, especialmente en el caso de los pensionistas; y aprobar una ley de muerte de digna que permita garantizar los derechos de los ciudadanos a afrontar con “dignidad”, y de acuerdo con sus decisiones, el tramo final de la vida.
También, se comprometen a llevar a cabo una negociación “inmediata” sobre el precio de las terapias de hepatitis C, a establecer un sistema de selección pública para medicamentos y productos sanitarios sin patente, a articular un sistema de mono dosis en fármacos de alto consumo; y a abordar un proceso de planificación de necesidades de profesionales y, a su vez, se desarrollen y potencien “nuevos roles” para que los profesionales de la Enfermería puedan asumir “mayores competencias clínicas” de atención a la cronicidad y de gestión para la mejora de la eficiencia del sistema.