La segunda jornada de Infarma 2016 se inició con un análisis del modelo de farmacia desde el punto de vista de los pacientes. La primera mesa del día, bajo el nombre `Los pacientes y el modelo de farmacia, ¿Cuáles son las necesidades de los pacientes?’, se abordaron los principales problemas que afectan a la atención del paciente en el actual modelo de farmacia.
Moderado por el director general de Coordinacion, Atención al Ciudadano y Humanización de Asistencia de la Comunidad de Madrid, Julio Zarco y con la presencia de representantes de los pacientes como Antonio Bernal, presidente de la Alianza General de Pacientes (AGP), Laura Carrasco, directora de la Asociación Parkinson de Madrid y Álvaro Lavandeira, de la Asociación Hemofilia de la Comunidad de Madrid, se señalaron los principales problemas que tienen pacientes y farmacia y se coincidió en señalar que el modeo actual debe modificarse para mejorar la atención a los pacientes.
En este sentido Bernal destacó el “papel esencial que desarrollan los farmacéuticos para los pacientes” y señaló algunos de los puntos de mejora como la “necesidad de avanzar en los servicios profesionales y una implicación real del farmacéutico comunitario en los equipos de atención sanitaria”.
Así, abogó por superar problemas actuales provocados por la política sanitaria como la dispensación de recetas en comunidades autónomas diferentes a la del paciente. Al hilo de esta afirmación Bernal reclamó modelos eficientes que lo hagan posible e hizo alguna propuesta como que “las farmacias puedan facturar directamente a las comunidades autónomas”.
El presidente de la AGP aprovechó la ocasión para reconocer que cada vez pacientes y farmacéuticos están más interrelacionados y anunció la firma de un acuerdo de colaboración entre la asociación que preside y el Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
Del mismo modo, el presidente de la AGP manifestó la necesidad de solucionar los problemas de acceso a los historiales clínicos que sufren los pacientes y que les impiden dar más información sobre sus dolencias “a los profesionales sanitarios de nuestra mayor confianza, como son los farmacéuticos comunitarios”. Por último, quiso reconocer el papel “humanitario” que desempeña el farmacéutico comunitario y en especial el “rural”.
Por otro lado, Carrasco, puso de manifiesto las necesidades especiales que tiene determinados tipos de pacientes como los de parkinson en Madrid. Para ellos el papel de farmacéutico comunitario es capital a la hora de “mejorar la adherencia, detectar la adicción y los abusos de los fármacos (muy habitual en estos pacientes debido a la relación con la dopamina) o la recomendación que hace el farmacéutico de acudir al neurólogo”, destacó.
Carrasco denunció, además, problemas graves de bioequivalencia en algunos genéricos para parkinson que provocan conplicaciones graves en la vida de los pacientes. “El problema no es el genérico en sí, sino el cambio de fármaco a mitad del tratamiento”, reclamó.
Lavandeira se congratuló de los avances de la farmacia respecto a los pacientes. “Buena prueba es que hace 15 años hubiera sido impensable que Infarma dedicara una mesa a la opinión de los pacientes”. Así, reclamó una mejora en aspectos como la confidencialidad, ya que es muy importante para determinados pacientes. Además ,pidió una interconexión más efectiva entre farmacia hospitalaria y comunitaria para determinados tipos de pacientes.