La crisis económica ha dejado varios cadáveres en la cuneta. Uno de ellos ha sido la apuesta por la I+D+i, cuya inversión en 2014 (último dato recabado por el Instituto Nacional de Estadística) ha descendido en un 12 por ciento en España respecto al guarismo registrado en 2010, según el informe elaborado por EAE Business School. En España se invirtieron 12.820 millones de euros en aquel ejercicio, una caída del 1,47 por ciento respecto a 2013. Por segmentos y tipo de inversores el descenso también es generalizado. Las empresas destinaron un 1,77 menos en 2014 respecto al año anterior, las instituciones de enseñanza superior un 1,13 y las administraciones públicas un 1,14 por ciento.
Las políticas acuñadas para favorecer este retroceso no han conseguido un cambio de tendencia, aunque sí han conseguido detener la sangría que se sufrió durante los primeros años de crisis económica. Aún así, los valores que cosecha España están muy alejados de los que reflejan otras económicas europeas. El porcentaje de inversión total en I+D+i respecto al PIB alcanzó el 1,22 por ciento, un 3 por ciento menos que lo invertido el año anterior (1,26), por debajo del porcentaje medio de la Unión Europea (2%) y el menor de las grandes economías europeas: Reino Unido, Alemania, Francia e Italia.
El gasto total por habitante realizado en nuestro país en 2014 fue de 273,60 euros, un 2 por ciento menos que en 2013. Si bien el dato es negativo, es en este apartado donde más incidencia tiene las políticas públicas. Si se analiza el gasto público en I+D+i, la inversión por habitante alcanza los 51,8 euros, un 1 por ciento menos que en 2013, la menor caída registrada de los últimos años y mayor que la cifra de inversión pública por habitante en I+D+i que realizan países como Italia (49,4), Reino Unido (46,2) o Dinamarca (33).
Esta pérdida de inversión repercute directamente en el empleo, que se ha también se ha resentido en estos años. El informe de EAE concluye que en España hay 200.233 personas dedicadas a I+D, un 1,51 por ciento menos que en 2013, y 122.235 investigadores, una caída del 0,8. La caída acumulada en ambos colectivos, desde 2010, se aproxima ya al 10 por ciento. La causa de esta pérdida de masa laboral está motivada, entre otros factores, por la pérdida de tejido industrial. Según el informe, en 2014 España contaba con 20.437 empresas que cooperaron en materia de I+D+i, un 2,6 por ciento menos que en el periodo anterior, siendo el sector farmacia el tercero que más aporta.
Los datos que refleja el informe por Comunidades Autónomas (ver tabla) dibuja una España de dos velocidades. Madrid, Cataluña, País Vasco, Andalucía son las que más invirtieron en I+D+i, con 4.748, 3.118, 1.327 y 811 millones de euros respectivamente. La suma de estas cinco inversiones supone el 83 por ciento del gasto total en actividades innovadoras en todo el territorio nacional. Las comunidades donde más crece la inversión en I+D+i son Aragón, con un 55 por ciento, y Cantabria, con un 16.
Respecto a los datos cosechados por las comunidades respecto a su PIB, las regiones que mayor porcentaje dedican a I+D+i son País Vasco (2,03), Navarra (1,75), Madrid (1,68), Cataluña (1,47) y Andalucía (1,03). El lado opuesto lo ocupan Ceuta y Melilla (0,09), Baleares (0,32), Canarias (0,46), Castilla La Mancha (0,51) y Extremadura (0,67). En el último año, sólo una Comunidad ha incrementado su inversión en I+D respecto al PIB, La Rioja, con un incremento del 15 por ciento. Los descensos más notables se producen en Extremadura (12), Cantabria (9).
950 millones de euros destinó la industria farmacéutica asentada en España a Investigación y Desarrollo en 2014, según se desprende de los resultados de la Encuesta sobre Actividades de I+D que elabora cada año Farmaindustria entre sus asociados. De esta forma, la inversión en I+D farmacéutica vuelve a crecer, un 2,4 por ciento, después de tres años consecutivos de caídas provocadas, en su mayoría, por los fuertes ajustes sufridos por el mercado farmacéutico en el periodo de crisis. Cabe destacar que 382 millones de euros se destinaron a contratos de investigación con hospitales, universidades y centros de investigación, lo que se denomina I+D extramuros. Esta partida se ha visto incrementada en casi un punto y medio porcentual con respecto a 2013, representando el 41 por ciento de la inversión total de I+D de la industria farmacéutica. Estas colaboraciones son fundamentales para la investigación de nuevos fármacos y para el desarrollo científico de las instituciones y los organismos públicos. En este sentido, y a pesar de la crisis sufrida en los últimos años, la inversión en esta área se ha mantenido constante en la última década, lo que demuestra la importancia que supone la I+D extramuros para la industria farmacéutica.
El ejercicio 2014 fue elegido por el Gobierno central como el Año de la Biotecnología y los datos de este sector no se vieron arrastrados por la vorágine general. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), facilitados por la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), El gasto interno en actividades de I+D relacionadas con la biotecnología alcanzó los 1.450 millones de euros en el año 2014, con un incremento del 1,5% respecto a 2013. Este gasto, además, supuso el 11,3 por ciento del gasto interno total en actividades de I+D. En el análisis por comunidades autónomas, las regiones que realizaron un mayor gasto interno en actividades de I+D en Biotecnología fueron Cataluña (28,7 por ciento), Comunidad de Madrid (26,4) y Andalucía (11,6).
Dentro de todas las áreas que conforma la biotecnología, el segmento farmacéutico fue el que más apostó por una recuperación de la inversión. Así, según el INE, entre las áreas de aplicación final de los productos obtenidos de la utilización de los diferentes tipos de biotecnologías, destacó la Salud humana, con un 53 por ciento. En cuanto al número de empleos generados por la biotecnología, el número total de personas que se dedicaron a actividades de I+D interna en equivalencia a jornada completa aumentó un 2,1 por ciento en 2014 hasta alcanzar las 23.664,3. Esta cifra supuso el 11,8 por ciento del personal total ocupado en las actividades de I+D y el 1,4 por mil de la población ocupada.