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LAS FRASES

EG entrevista a Rajesh Patel, elegido presidente de la Asociación de Farmacéuticos Europeos (PGEU) para 2017.

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Ángela de Rueda Manchester | viernes, 24 de junio de 2016 h |

La voz de los farmacéuticos comunitarios en Bruselas se llama Rajesh Patel. En enero, este farmacéutico, que cuenta con 17 farmacias en Manchester, tomará posesión como presidente del PGEU, la organización que agrupa a los farmacéuticos europeos. Con un año de mandato por delante, que comenzará el próximo enero, Patel explica a EG su visión de la farmacia, que destila sintonía con el modelo al que se encamina la botica española.

Pregunta. ¿Qué desafíos espera afrontar para el próximo año?

Respuesta. La profesión está ofreciendo muchísimos servicios clínicos a los pacientes y, para poder continuar por esa línea, es necesario que los gobiernos entiendan lo que la farmacia está haciendo. Deben apoyar a la farmacia en hacer lo que hace y, por lo tanto asegurarse de que el marco de trabajo o los acuerdos con la farmacia en toda Europa mantienen que la farmacias son capaces de ofrecer su saber hacer. Para nosotros los desafíos están en asegurarnos de que los gobiernos comprendan lo que hacemos. Infundir en ellos que la red de 160.000 farmacias, atiende a unos 45 millones de personas al día en Europa. Hay mucho contacto con la población y las farmacias ejercen un enorme papel en mantener su salud.

P. ¿Cómo defender una única voz en Bruselas, si tenemos en cuenta la variedad de modelos que existe en Europa?

R. Respecto a la regulación existente: es cierto que la mayoría de países de Europa tienen distintas normativas y unificar esa regulación va a ser un gran desafío. No importa qué regulación pongas delante, el fin último es que ese paciente esté atendido. Eso es algo que necesitamos, que los gobiernos no sólo comprendan, sino que valoren a la farmacia, que apoyen a esos profesionales que proporcionan un servicio clínico a los pacientes. El resultado es que se generen beneficios para los pacientes, el país y beneficios para el Gobierno, así ganamos todos.

P. ¿Debe entonces cambiar el modelo y dejar de centrarse en el margen comercial y focalizarse en los servicios?

R. El statu quo nunca es una respuesta. Nunca puedes paralizarte. Cualquier persona y cualquier cosa para conseguir un nivel más alto debe cambiar. En términos de comercio, cualquiera que sea el modelo, o acuerdo que cada uno de los países miembro tengan con los Gobiernos, es una conversación que ellos deben tener. Lo que está claro es que el farmacéutico está a pie de calle, como un profesional de la salud, para ayudar a la población.

P. A la hora de prestar estos servicios, ¿es necesario contar con la colaboración de los médicos?

R. Completamente, todos los servicios de revisión del uso de la medicación o nuevos servicios, todos ellos requieren que haya alguna colaboración con los demás profesionales sanitarios, como médicos, dentistas y fisioterapeutas. Debe haber un sistema sanitario integrado, donde estos profesionales pueden hablar unos con otros en beneficio de los pacientes. Cuando estos servicios se diseñan, tienen que ser muy cuidadosos en cuáles son los beneficios para los pacientes. Y debemos asegurarnos de que los resultados de esos servicios son cuantificados y de que el paciente se beneficia.

P. Con el paciente en el centro, ¿qué opina del traslado de algunos medicamentos DH de la botica a la Farmacia Hospialaria?

R. No veo ninguna razón para que estos medicamentos pasen de la asistencia sanitaria primaria, a pie de calle, a una asistencia sanitaria secundaria en hospitales. No puedo ver ninguna justificación para ello, porque nuestros farmacéuticos están muy bien preparados para ello, tienen la competencia y las habilidades para asegurar que estos medicamentos se dispensan correctamente y que los pacientes son adecuadamente aconsejados sobre cómo utilizarlos.

P. En Reino Unido hay un proyecto de farmacias como ‘clínicas de calle’, con apoyo de la Administración ¿es ese el camino?

R. Los farmacéuticos se están moviendo de ser sólo dispensadores a ser clínicos. Y ese es el camino que se está tomando no sólo en toda Europa, sino globalmente. Tenemos que ir hacia ahí, y si eso significa que tenemos ‘clínicas a de calle’ para tratar a nuestros pacientes, necesitamos movernos en esa dirección. Pero lo que es absolutamente verdad es que estar parado, no hacer nada y mantener el status quo, no nos va a llevar al lugar donde queremos estar.

P. Entonces, ¿la farmacia debería aprovecharse más como un recurso y no como un sector en el que hacer recortes?

R. Todos los gobiernos deberían invertir en la farmacia. Porque invertir en la farmacia es invertir en una red de profesionales a pie de calle, que atienden a los pacientes sin cita. El acceso está ahí y el saber hacer está ahí para ayudarles. Por consiguiente, no es una cuestión de si el Gobierno quiere externalizarlo a otro lugar, o si va a reducir los costes, porque al final, la farmacia va a dar beneficios muy por encima. Es esencial que los gobiernos busquen invertir en el trabajo de los farmacéuticos.

P. ¿Qué puntos fuertes destacaría de la farmacia española?

R. Los farmacéuticos españoles tienen la competencia, son expertos en medicinas, como en la mayoría de Europa occidental, tienen las habilidades, el conocimiento y una extensa red de farmacias, donde los pacientes pueden acudir a verles sin pedir cita. Se forman en la universidad y están mucho más pendientes de asegurarse de que pueden innovar y añadir cada vez más servicios a sus habilidades para que los pacientes y los gobiernos les incluyan. Quiero asegurarme de que hay positividad en la profesión, que el paciente está atendido y los farmacéuticos españoles están desarrollando servicios en este sentido. La farmacia tiene que probar al Gobierno que es capaz de asegurar que esas habilidades que ofrece al paciente sean remuneradas del modo adecuado.

P. ¿Qué espera cumplir en este año?

R. Fortalecer las relaciones con los pacientes, con el Gobierno, para ello hay que asegurarse que los pacientes son atendidos. El objetivo es integrarlos en el sistema sanitario y espero que podamos fortalecerlo en este año.

Los farmacéuticos están cambiando de ser sólo dispensadores a ser clínicos. Ese es el camino Europeo y global”

No veo razón para que los DH pasen
de la asistencia sanitaria primaria, a pie de calle, a una secundaria, en hospital”