El Gobierno de la República de Irlanda destinó más de 58 millones de euros a la creación de un centro de investigación y formación biotecnológica único en Europa. De esta forma nacía en 2011 el ‘National Institute for Bioprocessing Reseach and Training’ (NIBRT), que ejerce como punta de lanza de la investigación irlandesa y funciona como punto de conjunción entre la industria, las universidades del país y la administración pública.
Su labor es capital para el desarrollo de ensayos clínicos en fases tempranas y ejerce como centro neurálgico de la I+D biotecnológica, pero sobre todo, es un gran centro de formación de profesionales en biotecnología. Irlanda desde hace años se ha convertido en un ecosistema especialmente propicio para la industria biofarmacéutica, no solo por sus excelentes condiciones fiscales – impuesto de sociedades al 12,5 por ciento mientras que en España está al 28 por ciento- sino por el clima existente para el desarrollo de la investigación, una tributación fiscal relajada y condiciones laborales flexibles. De hecho, unos 120 laboratorios farmacéuticos tienen su cuartel general en la isla esmeralda.
La industria farmacéutica irlandesa es el principal motor económico del país y sus más de 30 centros de producción de medicamentos – 18 de ellos biofarmacéuticos - necesitan profesionales cualificados y con una formación constante. Es aquí donde entra en juego el NIBRT, que el pasado 2015 formó a 3.800 profesionales en I+D gracia a sus modernas instalaciones, que replican a la perfección una planta de producción con la última tecnología.
Más allá de la formación, el NIBRT sirve también como centro de desarrollo de fármacos biológicos en sus fases más incipientes y con indiferencia entre el origen público o privado de la investigación. Así pues el 47 por ciento de los procesos de estudio de nuevos medicamentos en 2015 tuvieron un origen privado, segmento que ha destinado 4,4 millones de euros a este menester desde 2011.
La financiación del centro se nutre en un 92 por ciento por los programas de formación por lo que este modelo es rentable, eficiente y barato para la administración irlandesa. En este sentido el NIBRT es un ejemplo de la dedicación que el gobierno de Dublín pone encima de la mesa para que su país sea uno de los centros de I+D y producción farmacéutica más respetados del planeta.
Para recibir este calificativo solo hace falta echar un vistazo los servicios en los que está especializado el NIBRT. Análisis de proteínas, comparativas entre biológicos, secuencias de péptidos, ultra centrifugado... En definitiva las técnicas de vanguardia para la investigación biofarmacéutica, ya que muchos de los avances en oncología, enfermedades raras o inmunología partieron del NIBRT.