La patronal europea del autocuidado, AESGP, se ha postulado por la decisión del Tribunal General de la Unión Europea de desestimar la acción judicial de la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, contra la Directiva sobre el Tratamiento de las Aguas Residuales Urbanas (UWWTD) por inadmisible.
En su resolución, el Tribunal concluyó que la EFPIA no había acreditado estar afectada de manera individual por las disposiciones impugnadas, un requisito indispensable —junto con la afectación directa— para que una organización pueda tener legitimación activa ante esta instancia judicial. Según ambas patronales, la sentencia se limita a analizar la admisibilidad del recurso y no entra a valorar los argumentos de fondo, entre ellos la posible vulneración de principios generales del Derecho de la UE como la proporcionalidad, la seguridad jurídica o el principio de “quien contamina paga”.
Como consecuencia de esta decisión procesal, la AESGP subraya que su solicitud para intervenir en el procedimiento tampoco será examinada.
Críticas al reparto de responsabilidades
Pese a apoyar los objetivos medioambientales de la directiva y el propósito de la UE de proteger la calidad del agua y la biodiversidad, la AESGP considera que el enfoque actual del texto normativo es “desproporcionado, discriminatorio y carente de respaldo científico”. Según la patronal, la norma impone una carga excesiva únicamente a los sectores farmacéutico y cosmético, sin abordar a otros contribuyentes a los microcontaminantes presentes en las aguas residuales urbanas.
La patronal recuerda que estos microcontaminantes proceden de múltiples fuentes, entre ellas pesticidas, PFAS, productos químicos domésticos, vertidos industriales conectados a redes urbanas, microplásticos, colorantes, disolventes o sustancias asociadas al estilo de vida como la nicotina y la cafeína. Asimismo, señala que las propias evaluaciones de la Comisión Europea reconocen la falta de datos sólidos para atribuir la contaminación a grupos específicos de productos.
En este contexto, la AESGP sostiene que centrar la responsabilidad exclusivamente en dos industrias contradice el principio de “quien contamina paga” y podría dejar sin abordar otras fuentes de contaminación.
A la espera de nuevos procedimientos
La organización confía en que los argumentos jurídicos de fondo relacionados con la proporcionalidad, la no discriminación y el citado principio sean analizados en otros procedimientos en curso, especialmente en el recurso interpuesto por Polonia contra la Directiva.
La directora general de la AESGP, Jurate Svarcaite, afirmó que la sentencia “cierra una vía procesal”, pero no resuelve el problema de fondo, ya que, en su opinión, la directiva sigue estando “científicamente desequilibrada” y resulta injusta en la asignación de responsabilidades. La patronal aseguró que continuará defendiendo una aplicación proporcionada y basada en pruebas que proteja tanto el medio ambiente como el acceso a soluciones esenciales de autocuidado.
Impacto económico y acceso a medicamentos
Según la AESGP, las estimaciones nacionales revisadas indican que los costes reales del tratamiento cuaternario de aguas residuales son entre tres y ocho veces superiores a lo previsto inicialmente. A su juicio, "concentrar esos costes exclusivamente en los sectores farmacéutico y cosmético podría reducir la disponibilidad de medicamentos de bajo precio, generar presión sobre las pymes del autocuidado, limitar las inversiones en innovación y sostenibilidad y afectar a la competitividad europea y al acceso de los pacientes a medicamentos asequibles".
Por ello, la organización insta a la Comisión Europea y a los Estados miembro a revisar la aplicación de la directiva para garantizar que todos los sectores que contribuyen a la contaminación compartan la responsabilidad de forma equitativa, que la asignación de costes refleje la distribución real de las fuentes contaminantes y que las medidas adoptadas sean proporcionadas, basadas en la evidencia científica y económicamente viables.