Una vez pasado el verano con sus excesos y su descuido en los cuidados, llega la época de volver a recuperar los buenos hábitos de autocuidado. Hábitos saludables que nos ayuden a recuperar la energía, o retomar aquellos tratamientos necesarios para problemas específicos que quizá durante el verano han desaparecido o no les hemos prestado tanta atención. Para conseguir estos objetivos de autocuidado, demandamos en la oficina de farmacia una serie de productos que se convierten en los productos tendencia de esta época.
El último informe de Iqvia, relativo al mes de septiembre, señala que los productos contra el acné, los suplementos con vitaminas y minerales y aquellos que proporcionan nutrición para pelo y uñas son las tendencias estrella de la farmacia durante este otoño.
De hecho, según apuntan fuentes de la Asociación para el Autocuidado de la Salud, anefp, el sector Consumer Health o de autocuidado en general está presentando buenas cifras de mercado con un crecimiento el 6,5 por ciento entre septiembre del 2023 y septiembre de este año. El crecimiento de este sector de Consumen Health o Autocuidado está aumentando por encima del crecimiento medio del farmacéutico total que está en torno al 5 por ciento, según anefp.
El farmacéutico clave para recomendarlos
Según anefp, los productos de autocuidado destinados a la prevención, desde la pandemia de la Covid-19, forman una base de crecimiento del mercado del autocuidado. “Consideramos que esta tendencia se mantendrá e irá desarrollándose más, tal y como está ocurriendo en el resto de países europeos”, señalan.
Son los productos más demandados después del verano en que los cuidados se relajan un poco y el grueso de la demanda se centra en cremas de protección solar y bronceadoras. Para conseguirlos con la mejor de las recomendaciones, la oficina de farmacia continúa siendo un lugar de referencia para la población a la hora de llevar a cabo estas pautas de autocuidado.
El farmacéutico, como profesional sanitario, tiene las claves para determinar que productos son más adecuados para cada problema. Así, centrándonos en los productos con más demanda, el profesional de la farmacia puede dependiendo del tipo de acné recomendar productos tópicos u orales. Para la falta de energía, recomendará productos multivitamínicos que contengan unos ingredientes u otros dependiendo de las carencias remitidas por el usuario y considerará unos productos nutritivos diferentes para cada tipo de problema de cabello o de uñas.
Tratamiento del acné
En España la prevalencia del acné entre la población escolar de 12 a 18 años es de un 74 por ciento, sin diferencias en cuanto al sexo, con una edad de máxima prevalencia entre los 14 y los 16 años. Asimismo, en los jóvenes entre 18 y 24 años la prevalencia es del 19 por ciento.
Así, los medicamentos para el tratamiento del acné han registrado en el pasado mes de septiembre un aumento de la facturación de un 30,4 por ciento con respecto al mes de agosto, acentuado por el descenso en la demanda que tienen este tipo de productos durante el verano. Además, se ha registrado un crecimiento del 10.2 por ciento en estos productos en los últimos doce meses.
Estos fármacos van desde retinoides, útiles para tratar el acné moderado hasta antibióticos, que funcionan eliminando el exceso de bacterias de la piel y reduciendo el enrojecimiento y la inflamación. También son recomendables el ácido azelaico y el ácido salicílico, que son ácidos naturales producidos por una levadura. Por último, para el tratamiento de la forma de acné más grave, la inflamatoria, el farmacéutico recomendará dapsona.
Eso en cuanto a tratamiento tópico (sobre la piel), pero el acné también puede tratarse con medicamentos orales como los ya mencionados antibióticos o los anticonceptivos orales combinados que combinan progestina y estrógeno.
Productos con vitaminas y minerales
Los productos con vitaminas y minerales han visto incrementada su venta en un 15,9 por ciento con respecto al mes de agosto y hasta un 14, 7 por ciento con respecto al mismo periodo del año pasado. La razón principal puede ser que tras la relajación del periodo vacacional, en septiembre es habitual que retomemos los buenos hábitos y es probable que necesitemos un plus de energía que podemos conseguir gracias a estos complementos vitamínicos y minerales.
Los productos con vitaminas y minerales son los productos más vendidos en esta época del año, los más demandados según el estudio, tienen como objetivo principal complementar las vitaminas y minerales que se obtienen de los alimentos y acercar al sujeto a sus objetivos de salud y bienestar.
De entre los ingredientes más buscados en estos complejos, están el zinc, la vitamina B6, el magnesio, la vitamina C, la biotina, el selenio o el colágeno entre otros. Todos ellos con el objetivo de cuidar huesos, articulaciones, piel o cabello desde el interior.
Con la ingesta de estos complementos vitamínicos lo que se busca también es recuperar la energía, que suele disminuir sobre todo en épocas posteriores al periodo vacacional. El farmacéutico es clave en la elección de estos complejos ya que depende de la situación del paciente o usuario, de su edad, o incluso de su género recomendará uno u otro producto.
Productos nutritivos para pelo y uñas
Otros de los productos más demandados son los de la categoría de productos nutritivos indicados para el cuidado del pelo y las uñas. Estos productos han registrado un alto crecimiento de ventas frente al mes de agosto, concretamente un 40 por ciento. Y es que tras el verano, uñas y cabello suelen ser dos de las partes del cuerpo más castigadas debido a la sal marina, a la arena y a la sequedad general del ambiente. Además, los baños de sol dañan el cabello y eso puede cambiar su aspecto y debilitarlo tras la exposición.
Por otro lado, las uñas, sobre todo las mujeres tienden a ser esmaltadas durante la época estival. Esta tendencia estética puede ser muy dañina ya que los esmaltes perjudican las capas externas naturales de la propia uña.
Precisamente por estas razones es necesario ingerir vitaminas y minerales para nutrir y fortalecer cabello y uñas a nivel celular y es que la piel y las uñas impiden que los gérmenes entren en el cuerpo, lo que ayuda al sistema inmunológico.
El farmacéutico recomendará en este caso, dependiendo de las características del cabello y las uñas, si presentan sequedad, debilidad o aspecto apagado, unos compuestos u otros. Pero en general para fortalecer uñas y cabello es importante que los productos contengan biotina, zinc, hierro, vitaminas del complejo B, especialmente B6, vitamina C y D, vitamina A y Selenio. De hecho, las vitaminas del grupo A, ayuda a mantener hidratado el cuero cabelludo, mientras que las vitaminas del complejo B, C y D, favorecen el crecimiento del cabello y las uñas.
En definitiva, el farmacéutico tiene una posición privilegiada en este ámbito y es absolutamente clave en cuestiones de autocuidado para los ciudadanos porque aporta información de calidad sobre estos y otros productos y tiene la posibilidad de hacer el seguimiento del tratamiento del usuario de forma habitual.
También te puede interesar...