En otoño, la incidencia de infecciones intestinales tiende a aumentar, trayendo consigo síntomas como diarreas y vómitos que pueden provocar deshidratación, un problema que afecta tanto a adultos como a niños. Mantener una adecuada hidratación y restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal son aspectos clave en el autocuidado durante estos episodios. Este artículo explora cómo prevenir la deshidratación y reequilibrar la microbiota intestinal, promoviendo una recuperación más rápida y el bienestar general.
Hidratación
Durante episodios de gastroenteritis, el organismo pierde una cantidad significativa de líquidos y electrolitos (sodio, potasio, cloro), esenciales para mantener el equilibrio interno del cuerpo. Esta pérdida puede ocasionar síntomas como fatiga, mareos, dolor de cabeza y una disminución en el rendimiento físico, dificultando las actividades diarias y la recuperación. La falta de agua y sales minerales también puede derivar en calambres musculares, alteraciones del ritmo cardíaco y una baja presión arterial, efectos que comprometen el bienestar y la funcionalidad del organismo.
Durante episodios de gastroenteritis, el organismo pierde una cantidad significativa de líquidos y electrolitos esenciales para mantener el equilibrio interno del cuerpo
La deshidratación puede ser fácil de detectar a través de síntomas físicos como sequedad en la boca, piel seca, fatiga, mareos y una disminución en la frecuencia de orina. En casos de deshidratación grave, es posible experimentar confusión y desorientación, lo que hace que este problema de salud requiera atención inmediata. En adultos, cada deposición durante episodios de diarrea puede suponer una pérdida de hasta un litro de agua, agravando el cuadro clínico si no se toman medidas para reponer los líquidos de forma adecuada.
La microbiota intestinal
La microbiota intestinal es un ecosistema de microorganismos que habitan en el tracto gastrointestinal y desempeñan un papel fundamental en la digestión, el sistema inmunológico y la protección frente a patógenos. Las infecciones intestinales alteran este equilibrio, debilitando las defensas naturales y facilitando la proliferación de bacterias y virus dañinos. Restaurar el equilibrio de la microbiota ayuda no solo a mejorar la digestión y la absorción de nutrientes, sino también a reforzar las defensas del organismo, contribuyendo a una recuperación más rápida y efectiva.
Lactoflora Suero Oral contiene cuatro cepas de probióticos incluidas en la mezcla Howaru Restore, conocidas por su efectividad en la recuperación de la microbiota intestinal
En el mercado, existen productos especialmente formulados para reponer los líquidos y electrolitos perdidos en casos de deshidratación. Un ejemplo destacado es el Lactoflora Suero Oral, ahora disponible con sabor a naranja, que combina sales minerales, probióticos y prebióticos. Este tipo de soluciones de rehidratación oral no solo restablecen el equilibrio de líquidos y electrolitos, sino que también favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal, lo que resulta beneficioso para la salud digestiva y el bienestar general.
Lactoflora Suero Oral contiene cuatro cepas de probióticos incluidas en la mezcla Howaru Restore, conocidas por su efectividad en la recuperación de la microbiota intestinal. Además, su formulación libre de gluten, lactosa y proteínas de la leche lo hace apto para personas con intolerancias alimentarias.
Recomendaciones
- Mantén una adecuada hidratación: Bebe soluciones de rehidratación oral o agua en cantidades frecuentes. Evita bebidas azucaradas o con cafeína, ya que pueden empeorar la deshidratación.
- Reemplaza electrolitos: Las sales minerales son esenciales para el funcionamiento celular. Los sobres de rehidratación que contienen sodio, potasio y cloro son especialmente efectivos durante infecciones intestinales.
- Cuida la microbiota intestinal: Incluir probióticos en la dieta ayuda a restaurar el equilibrio de microorganismos beneficiosos en el intestino. Los probióticos como los Lactobacillus y Bifidobacterium contribuyen a la recuperación y a la prevención de futuras infecciones intestinales.
- Evita alimentos pesados y opta por comidas suaves: Alimentos como el arroz, la manzana y el plátano son fáciles de digerir y ayudan a mantener una buena digestión mientras el sistema digestivo se recupera.
- Consulta a un profesional de la salud: Si los síntomas persisten o empeoran, es importante buscar ayuda médica para evitar complicaciones graves como la deshidratación severa.