En las zonas rurales de Valladolid, la telefarmacia está emergiendo como una herramienta útil para mejorar la atención sanitaria, aunque aún no está regulada formalmente. Su implementación, mediante llamadas o videollamadas entre farmacéutico y paciente, es especialmente frecuente en zonas geográficas dispersas donde el acceso a medicamentos y atención farmacéutica puede resultar más complicada. Los farmacéuticos rurales, bien formados en herramientas tecnológicas, ayudan activamente a los pacientes mayores a instalar y utilizar plataformas como 'SACYL Conecta', ofreciendo asistencia personalizada desde el mostrador. A pesar de la brecha digital generacional, la falta de habilidad con dispositivos no impide su implementación: los profesionales proveen un apoyo directo, humano y cercano.
Según indica a El GlobalFarma Rafael Martínez Olmedo, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid, la telefarmacia como tal es un concepto "nuevo", dado que, a día de hoy, no hay nada legislado ni establecido con este sistema. Pese a ello, "entendida como comunicación entre paciente y farmacéutico la telefarmacia ya se está utilizando", garantiza. En este sentido, resalta que se está empleando mucho más en las zonas rurales, más quizás que en las urbanas, porque "con la dispersión geográfica y la dificultad de acceso de determinados pacientes a los medicamentos y a la asistencia sanitaria en general es mucho más habitual que éstos tengan mucho más contacto telefónico o por videollamada con el profesional sanitario".
Siguiendo esta línea, señala que el hecho de que un paciente se ponga en contacto con el farmacéutico es menos habitual que que se desplace a la farmacia y enseñe la lesión o la herida en la propia farmacia para poder dar la atención farmacéutica necesaria o derivar al centro de salud: "Los medios tecnológicos los emplean mejor los jóvenes que los mayores, pero, sin duda, es una práctica que tiene cabida en las zonas rurales. De hecho, asevera que el farmacéutico "tiene mucha capacidad de integración gracias a estos sistemas". No obstante, pone sobre la mesa uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan: el salto tecnológico intergeneracional. Ya se habló de ello con la desaparición del prospecto de los medicamentos en papel.
El perfil de los pacientes, un desafío
Para Martínez Olmedo "no hay desafíos" de cara a implementar la telefarmacia en las zonas rurales. "Los farmacéuticos de estas zonas están a la última en cualquier sistema informático o tecnológico", asevera. No obstante, señala que el problema que tienen las farmacias rurales es el perfil de población con el que cuentan. "Son personas mayores que no son capaces de manejar adecuadamente estos dispositivos", lamenta. "Las farmacias rurales son las primeras que aprenden a manejar 'SACYL Conecta' porque el paciente no lo sabe utilizar y son los profesionales los que, con el terminal movil del paciente, le explican cómo bajarse la aplicación, dónde tienen su hoja de medicación o dónde pueden pedir cita".
"Siempre se va a remolque de la situación del paciente", afirma Martínez Olmedo. "Intentar que una persona de 80 años sepa manejar un ordenador o el correo electrónico tiene su complicación", hace hincapié.
El tú a tú con el paciente
Una de las preguntas que sobrevuela es si la telefarmacia deshumaniza o no la labor clásica del farmacéutico, teniendo en cuenta que ésta se caracteriza por la cercanía, accesibilidad y confianza fruto del "tú a tú" con el paciente. Según la opinión del presidente del COF de Valladolid, no. De hecho, insiste en que ésta "puede ser un apoyo", aunque también hace hincapié en la importancia de ver al paciente, hablar con él, mirarlo a los ojos... "La teleasistencia sanitaria está muy bien, pero el paciente debe tener contacto con el sanitario", remarca. Para ejemplificar esto en el ámbito de la farmacia, saca a colación que los farmacéuticos actúan como radares cuando, por ejemplo, escuchan una tos ronca, ven una picadura que tiene mal aspecto... "no obstante, para hacer el cribado y poder derivar el contacto directo es imprescindible".
Poniendo el foco en el futuro de la telefarmacia, a diez años vista, tanto en el ámbito urbano como en el rural, Martínez Olmedo indica que "todo lo que sea comunicación a través de dispositivos con o sin imagen en zonas urbanas está a la orden del día". Sin embargo, en zonas rurales sostiene que, en una década, al fallecer los más mayores, las personas de en torno a 70 años, que se prevé que estén más formados a nivel tecnológico, "tendrán unas capacidades y unas habilidades que se podrán aprovechar". "La telefarmacia va a ir a más, pero el contacto directo con el paciente no se debe perder nunca", asevera Martínez Olmedo. "El contacto directo, el preguntarle, la impresión que te da... no deja de ser un plus", añade. "Se podrán hacer, pero la impresión que puede dar un paciente a un sanitario dice mucho", concluye el presidente del COF de Valladolid.