Las olas de calor y los fenómenos meteorológicos extremos no afectan a toda la población por igual. Las personas con menos recursos, mayores, con enfermedades crónicas o en situación de vulnerabilidad son quienes sufren con mayor intensidad las consecuencias del calentamiento global. Por ello, el Grupo de Trabajo de Epidemiología Ambiental de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha presentado sus aportaciones al Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, actualmente en fase de consulta pública, con el objetivo de incorporar la equidad, la salud pública y la evidencia científica en este nuevo plan.
Entre sus propuestas, la SEE subraya la importancia de identificar y priorizar a los grupos más vulnerables al calor mediante escalas de riesgo que integren indicadores de vulnerabilidad individual, exposición y capacidad de adaptación. "Es crucial que estos factores se tengan en cuenta en la toma de decisiones", destacan desde la Sociedad.
Como medidas concretas, los epidemiólogos proponen facturas eléctricas protegidas durante los episodios de calor extremo y la habilitación de centros de enfriamiento o refugios climáticos públicos, siguiendo modelos exitosos como el de la ciudad de Nueva York. Estas acciones, explican, permitirían mitigar el impacto de las altas temperaturas entre la población más expuesta.
La SEE advierte además que las olas de calor agravan la contaminación atmosférica, aumentando los niveles de ozono y partículas nocivas, y, por tanto, los riesgos para la salud. En este sentido, la sociedad científica pide reforzar las zonas de bajas emisiones, ampliar los espacios verdes urbanos y promover modelos de ciudad sostenibles y saludables, como las “supermanzanas” de Barcelona o la “ciudad de los 15 minutos”, que priorizan la movilidad activa y reducen la exposición al calor y a los contaminantes.
Otra de las propuestas clave es la creación de una Agencia Estatal de Protección Civil y Emergencias que centralice y coordine la respuesta ante los cada vez más frecuentes fenómenos climáticos extremos. "La gestión fragmentada actual dificulta una prevención, respuesta y recuperación eficaces. Un organismo centralizado, inspirado en modelos como el japonés, optimizaría recursos y mejoraría la coordinación", señalan desde la SEE.
La entidad insiste además en que esta agencia debe incorporar una perspectiva de género y prestar especial atención a los grupos vulnerables, incluidas las personas con problemas de salud mental, garantizando una comunicación accesible durante las situaciones de crisis.
Por último, la SEE pone el foco en la importancia de fomentar una cultura de prevención y respuesta ciudadana frente a los riesgos climáticos. Para ello, propone desarrollar programas educativos accesibles desde la infancia, plataformas de intercambio de conocimiento y campañas de comunicación dirigidas a sectores especialmente expuestos, como la agricultura y la construcción.
Asimismo, la Sociedad considera prioritario reforzar la financiación de la investigación sobre los impactos del clima en la salud, con especial atención a las desigualdades sociales que amplifican los efectos de la crisis climática.
Desde el Grupo de Trabajo de Epidemiología Ambiental de la SEE subrayan que estas medidas, basadas en la evidencia científica, son esenciales para construir una sociedad más resiliente, saludable y equitativa frente a los desafíos que plantea el cambio climático.