SIGRE aúna comunicación, salud y medioambiente frente a la desinformación

La salud no cabe en un reel de 30 segundos…. ¿o sí?

Sigre
Añádenos en Google

Un reciente artículo de The New York Times alerta sobre una tendencia cada vez más relevante: muchas personas buscan consejos de salud y bienestar en redes sociales, a menudo de la mano de influencers que no son profesionales sanitarios.

Según Pew Research Center, cuatro de cada diez adultos en USA reciben información de salud de influencers; y no todos quienes generan ese contenido cuentan con formación sanitaria acreditada, sino que su cualificación se basa en sus experiencias personales, como la gestión de su propia enfermedad o el hecho de ser padres.

Y es que compartir la propia experiencia de pérdida de peso, algún producto milagro o el diagnóstico de cáncer es una forma rápida de generar confianza.

Todos sabemos que las anécdotas personales suelen crearnos el sesgo de que son más convincentes que los mensajes institucionales. Prueba de ello es que el Edelman Trust Barometer 2026 volvía a advertirnos de la erosión de la confianza en las instituciones –gobierno, empresas, medios y ONG-.

Esta erosión se agrava en un entorno de desinformación y en donde las redes sociales actúan como verdaderas autopistas de transmisión de la misma.

El problema no es que se hable de salud en redes. Al contrario: emplear los canales que todos cada vez más usamos para estar informados es imprescindible. El riesgo aparece cuando una experiencia personal se presenta como recomendación universal, cuando un consejo viral sustituye a una consulta profesional o cuando la desinformación empuja, por ejemplo, a la automedicación incontrolada.

Por eso en SIGRE lo tienen claro: cuidar la salud implica promover un uso racional del medicamento. Por eso insisten en revisar periódicamente el botiquín, conservar los medicamentos en su envase y con su prospecto, cumplir los tratamientos prescritos, consultar en caso de duda al farmacéutico y llevar al Punto SIGRE de la farmacia los medicamentos caducados, en mal estado o que ya no se necesitan. Este gesto ayuda a además a proteger el medioambiente.

El reciclaje es fundamental para cuidar del medio ambiente porque permite reducir la cantidad de residuos que terminan en los ecosistemas y ayuda a conservar los recursos naturales. Además, al reutilizar materiales como papel, vidrio, plástico y metal, se necesita menos energía para producir nuevos productos, lo que contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a combatir el cambio climático.  

Por eso, reciclar es una acción sencilla pero muy importante para cuidar de la salud global, ya que el bienestar de las personas, de los animales y del planeta está estrechamente relacionado (One Health).

La separación en origen (en casa, trabajo o escuela) es un gesto imprescindible para que el proceso de reciclaje funcione, permitiendo clasificar correctamente los residuos desde el momento en que se generan, evitando que los materiales reciclables se mezclen con restos orgánicos u otros desechos que puedan comprometer su valorización.

Un gesto que puede verse comprometido por los bulos o las dudas que pueden suscitarse entre los ciudadanos en esta materia. Entre ellas, se encuentra la duda sobre el destino final de los residuos, que de acuerdo al último sondeo a ciudadanos elaborado para SIGRE, desanima hasta a un 81% de la población española a la hora de reciclar.

De ahí que SIGRE se haya lanzado este año a la aventura de abrir un canal en TiKTok, subir contenidos a YouTube Shorts o apostar por campañas de comunicación más frescas para seguir promoviendo un uso adecuado de los medicamentos y la correcta gestión de sus residuos a través del Punto SIGRE de las farmacias.

Precisamente este Punto cuenta con un código QR que redirige a una landing donde el ciudadano puede obtener información sobre el tratamiento que reciben los residuos de medicamentos. De esta manera, con un simple escaneo, el ciudadano puede conocer cómo, a través de la logística inversa, la distribución farmacéutica aprovecha el reparto de nuevos medicamentos a las farmacias para recoger los residuos depositados en el Punto SIGRE y los almacena en sus instalaciones. Desde ahí, gestores autorizados los llevan hasta la Planta de Clasificación de Envases y Residuos de Medicamentos.

En esta Planta, la aplicación de la inteligencia artificial y la robótica en la separación y clasificación de los residuos permiten ya reciclar el 70 por ciento de los envases recogidos. Un elevado porcentaje al que contribuye también el esfuerzo que la industria farmacéutica lleva a cabo en materia de ecodiseño. Desde el año 2000, las compañías farmacéuticas han implementado más de 3.500 iniciativas de ecodiseño sobre sus envases. Gracias a este esfuerzo continuo, y a pesar de las limitaciones legales existentes, cada año se ponen en el mercado español cerca de 500 millones de fármacos (uno de cada tres) con alguna mejora medioambiental en su envase, lo que ha permitido reducir su peso medio en más de un 25 %.

Porque en salud, la confianza no debe medirse en el número de seguidores, sino en conocimiento y evidencia científica.


También te puede interesar...

https://elglobalfarma.com/mas/rsc-mas/hospital-paz-impulsa-modelo-pionero-integra-sostenibilidad-salud-practica-clinica