En seis años, el Gobierno progresista, presidido por el presidente Pedro Sánchez, ha invertido en servicios y prestaciones sociales un 28% más de lo que invirtió, en el mismo periodo, el Gobierno del PP de Rajoy.
Asimismo, el Gobierno ha reforzado las plantillas de trabajadores públicos con 16.000 nuevos profesionales; ha ampliado un 28% las plazas en centros residenciales públicos para mayores; ha casi triplicado la financiación estatal al Sistema para la Autonomía y Atención para la Dependencia; ha adquirido equipos de última generación para que los centros públicos se encuentren a la vanguardia sanitaria; y también ha aprobado normas pioneras como la Ley ELA o la primera reforma social de la Constitución Española, con la modificación del artículo 49, que amplía los derechos de las personas con discapacidad y elimina la expresión “disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos”.

Enfermedades crónicas
El documento marco emanado del 41 Congreso Federal del PSOE, en materia sanitaria fija las bases para transitar del modelo actual de atención sanitaria, centrado en el tratamiento de eventos agudos, a uno basado en la prevención y el seguimiento de enfermedades crónicas. Para lograrlo, es necesario revalorizar la Atención Primaria e incrementar los incentivos para que los profesionales opten por ella. También es prioritario aumentar el número de profesionales de salud mental en los centros de salud e ir incorporando los servicios de psicología clínica adicionales en Atención Primaria. De cara a 2030, consideramos un objetivo fundamental duplicar el peso de la prevención en los presupuestos de Sanidad hasta alcanzar el 6% del total, en línea con los países UE.
Núcleo de nuestro sistema sanitario
Por otra parte, es necesario destacar que la Atención Primaria (AP) es el núcleo de nuestro sistema sanitario. Su función no solo se limita a ser el primer punto de contacto entre los pacientes y el sistema de salud, sino que es esencial para garantizar la atención comunitaria, la prevención de enfermedades, la promoción de hábitos saludables y la gestión integral de la salud a lo largo de la vida. Actualmente, tiene que adaptarse y abordar nuevos desafíos epidemiológicos, sociales y tecnológicos. Por ello, es prioritario seguir fortaleciendo esta área que, históricamente, ha sido la más infravalorada en términos de financiación y recursos humanos.
Es importante subrayar que el Ministerio de Sanidad aprobó el pasado mes de diciembre el nuevo Plan de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027, que ha sido el primero de estas características en la historia del Sistema Nacional de Salud (SNS).
En este Plan de Acción 2025-2027, alineado con el marco conceptual propuesto por la OMS, se reconocen algunas de estas carencias, pero sigue faltando un enfoque audaz que priorice la Atención Primaria de manera radical. Los principales retos a corto y medio plazo son la falta de especialistas, especialmente en zonas rurales, la sobrecarga de la demanda y la coordinación entre niveles asistenciales.
“Para los y las socialistas reforzar el Estado de Bienestar para revertir las políticas austericidas anteriores ha sido una prioridad de gobierno”
Uno de los grandes problemas que enfrenta el sistema de salud es la sobredemanda de atención en los niveles más especializados, lo cual podría aliviarse si la Atención Primaria contara con los recursos suficientes para prevenir y gestionar adecuadamente los problemas de salud desde sus primeras etapas.
Según el último informe del SNS, en Atención Primaria, los profesionales médicos atienden más de 256 millones de consultas anuales: en el año 2022, el 98,8% se han realizado en los centros sanitarios (59,7% presencialmente y 39,1% mediante teleconsulta) y el 1,2% en el domicilio. En enfermería, más de 156 millones de consultas anuales: el 93,3% en los centros (79,6% presencialmente y 13,6% por teleconsulta) y el 6,7% en el domicilio.
Nuevo Plan de AP
Haciendo un repaso de las principales medidas del nuevo Plan de Atención Primaria, cabe destacar la promoción de la continuidad de la atención con el mismo equipo de profesionales, que reduce la necesidad de acudir a urgencias, las hospitalizaciones e incluso el riesgo de muerte; y la elaboración de planes de RRHH en cada comunidad autónoma para mejorar las condiciones laborales, que incentiva el retorno de profesionales e impulsa la incorporación de enfermeras especialistas en familiar y comunitaria.
También, se implementará un modelo de gestión integral de la demanda, atendiendo a cada necesidad por el profesional más oportuno en el momento adecuado, así como la promoción de la atención domiciliaria, y se dotará de los recursos necesarios para resolver un mayor número de problemas de salud, evitando derivaciones innecesarias a la atención especializada.
Además del impulso a la atención comunitaria, el fortalecimiento de la coordinación y continuidad asistencial mediante la mejora de la interoperabilidad digital, se establecerán sistemas de comunicación bidireccional y de gestión de casos entre diferentes ámbitos asistenciales, incluyendo farmacias comunitarias, junto con la innovación y desarrollo en el ámbito de la Atención Primaria, facilitando la transferencia de los resultados de la investigación a la práctica clínica.
Todas ellas son medidas necesarias que continúan la senda iniciada en 2019 por el Ministerio de Sanidad con la aprobación del Marco Estratégico para la Atención Primaria y Comunitaria, y que son fundamentales para continuar el avance del Sistema Nacional de Salud por el que apuesta este Gobierno.
*Kilian Sánchez San Juan es secretario de Sanidad del PSOE y portavoz del partido en la Comisión del Senado.