La salud pública tiene que ser uno de los pilares esenciales de cualquier sociedad que aspire no solo a curar enfermedades, sino a proteger y promover salud en todas sus dimensiones.
TEn España - y globalmente -, tras la década crítica marcada por la pandemia de COVID-19, los desafíos globales —como el cambio climático, la inequidad social o las amenazas emergentes—siguen colocando a la salud pública en el centro del debate político y social. En este contexto, el año 2026 se presenta como un momento clave para consolidar una visión estratégica que refuerce las capacidades del sistema, mejore la equidad y conecte mejor con las realidades sanitarias presentes y futuras.
A lo largo de esta legislatura, la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud del Ministerio de Sanidad ha venido impulsando un conjunto de transformaciones estructurales orientadas a modernizar la salud pública en España y dotarla de instrumentos más eficaces para enfrentar tanto riesgos tradicionales como nuevos desafíos. Estas transformaciones no son únicamente técnicas o administrativas: representan una apuesta por una salud pública que protege, previene y promueve salud de forma integrada, con especial atención a la equidad y los determinantes sociales de salud. El liderazgo que hemos tenido la suerte de representar, en un trabajo colectivo con diferentes sectores - sanitarios y no sanitarios - y a todos los niveles, ponen en valor que tenemos una agenda compartida con un foco central en la salud en todas las políticas y la equidad en salud, y que se traduce en reformas de gobernanza, planificación y acciones coordinada bajo este enfoque.
Una pieza fundamental de esta agenda es la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP) que busca dotar al Estado de una entidad técnica con mayor autonomía científica y operativa para, entre otras, coordinar las funciones de vigilancia, monitorización de riesgos y respuesta ante amenazas sanitarias. Esta estructura permitirá agilizar la respuesta ante emergencias y actuar con mayor precisión preventiva, fortaleciendo la coordinación entre administraciones y sectores. En 2025 marcamos un hito con la aprobación de la Ley 7/2025, de 28 de julio, por la que se crea la Agencia Estatal de Salud Pública. Este 2026 estará marcado por la aprobación de los Estatutos en el primer trimestre del año, la elección de la Dirección de la AESAP, y sus primeros pasos reales como organismo autónomo.
“Este año promete ser un punto de inflexión para la salud pública en España: más integrada, moderna, capaz de anticipar riesgos y responder con eficacia para mejorar la salud de todas las personas”
La salud pública del futuro, en 2026, también estará marcada por una mirada más amplia a las amenazas graves para la salud, más allá de las pandemias de enfermedades infecciosas. El borrador del Plan Estatal de Preparación y Respuesta frente a Amenazas graves para la Salud, del cual ya solo queda recoger los últimos informes antes de enviarlo al Consejo De Ministros, contempla no solo eventos infecciosos, sino también riesgos derivados del cambio climático, crisis bélicas y otros factores que pueden impactar la salud de la población y las capacidades del país. Una respuesta en términos de gobernanza clara entre todas las instituciones ante las amenazas graves para la salud, la declaración de qué es una emergencia de salud pública en España, los usos de las reservas estratégicas y otras medidas que nos llevarán a una mayor preparación y capacidad de respuesta.
En este mismo sentido y ante los retos de tener una información para poder actuar en el siglo XXI, seguiremos con las transformaciones de la vigilancia en salud pública en España. Para ello, impulsaremos la creación de nuevos sistemas de vigilancia, como el de cáncer o el de salud mental, a la vez que seguimos mejorando el de enfermedades infecciosas y terminamos el SIVAIN de vacunación. Todos esta transformación de los sistemas de vigilancia va a significar datos interconectados que nos permitan vincular las condiciones de vida y los determinantes de salud con cada una de las enfermedades; pudiendo ampliar la forma en la que actuamos bajo esa perspectiva de equidad y de acción hacia los determinantes sociales de la salud.
Entre los nuevos planes y estrategias de este año 2026 quiero destacar la futura aprobación de la Estrategia Estatal de Salud Sexual y Reproductiva 2025-2030. Esta estrategia, ya no solo contiene elementos como las estrategias para la reducción de las ITS o los avances en salud reproductiva modernos. Esta estrategia cambiará el enfoque de la salud sexual y reproductiva, potenciando la salud sexual hacia los derechos sexuales y la potenciación del disfrute con salud del sexo, así como un foco muy especial en los derechos reproductivos de las mujeres. Una hoja de ruta en positivo, con consenso científico y social.
Evidentemente continuaremos con otras acciones, como las evaluaciones en cribados, las novedades en vacunación, la lucha contra la Tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, el trabajo local en promoción de la salud… y, por supuesto, en salud global, donde seguiremos desplegando nuestras ideas en los organismos multilaterales. Nadie está a salvo si no estamos todos a salvo.
En resumen, el año 2026 promete ser un punto de inflexión para la salud pública en España: una salud pública más integrada, moderna, equitativa y resolutiva, capaz de anticipar riesgos y responder con eficacia para mejorar la salud de todas las personas. Con una visión estratégica y un impulso continuo a las reformas, España puede consolidar un modelo que no solo protege, sino que también transforma la salud colectiva.
*Pedro Gullón es Director General de Salud Pública y Equidad en Salud.