Visiones de la sanidad en 2025

“Es oportuno que el Gobierno priorice reformas legislativas y técnicas para fortalecer las estructuras del sistema, y en ello la aritmética parlamentaria le llevará a buscar apoyos”.

Añádenos en Google

En el debate sobre el rumbo del sistema sanitario español, las propuestas y visiones del ejecutivo y de la oposición presentan un interesante contraste que revela tanto coincidencias como diferencias. Ambos planteamientos, aunque provienen de enfoques ideológicos distintos, comparten una preocupación común: garantizar la sostenibilidad, la calidad y la equidad del sistema sanitario en un contexto de retos demográficos, tecnológicos y sociosanitarios. Porque 2025 será también un año relevante para la sanidad.

Santiago de Quiroga
Santiago de Quiroga, presidente editor de Wecare-u

Coincidencias: una base compartida de prioridades

Los responsables sanitarios, del ejecutivo y de la oposición parlamentaria, reconocen desafíos estructurales de la Sanidad en España y coinciden en algunos aspectos clave. Ambos subrayan la necesidad de una actualización normativa, ya sea mediante la reforma del Estatuto Marco del personal sanitario o el diseño de nuevas legislaciones para la política de medicamentos. Asimismo, comparten la urgencia de abordar la falta de profesionales sanitarios, proponiendo medidas que vayan desde la mejora de las condiciones laborales hasta la planificación estratégica para garantizar una adecuada dotación de personal.

Otro punto en común es el énfasis en la innovación y digitalización del sistema sanitario. Ambos plantean la interoperabilidad de los sistemas de historia clínica electrónica y el uso de tecnologías como la inteligencia artificial y el big data para modernizar el sistema, mejorar el diagnóstico precoz y optimizar el seguimiento de pacientes crónicos. La importancia de fomentar la equidad en el acceso a la atención sanitaria está en la visión común. Aunque las estrategias divergen, existe un consenso sobre la necesidad de reducir las desigualdades territoriales y garantizar estándares de calidad en todo el territorio.

Diferencias de enfoque, prioridades y ejecución

Donde las propuestas se separan es en el enfoque y las prioridades específicas. El ejecutivo pone el foco en dos grandes ejes: la política de medicamentos y los profesionales sanitarios, con un planteamiento centrado en reformas legislativas y estratégicas que reflejan una visión más pegada a la urgencia del sector. La oposición, en cambio, adopta una perspectiva más amplia e integral, abarcando también la atención primaria, la salud mental y los cuidados sociosanitarios para personas mayores y dependientes. Pero no son materias que el ejecutivo esté necesariamente olvidando.

La estrategia del ministerio de sanidad se caracteriza por una aproximación más técnica y normativa. El secretario de Estado, Javier Padilla, destaca la importancia de rediseñar la relación entre las instituciones públicas y la industria farmacéutica, priorizando la regulación del acceso temprano a medicamentos, y también fomentando la competencia de genéricos y biosimilares.

Es preciso mantener un enfoque cercano a la realidad cotidiana de los usuarios del sistema sanitario. Por eso hay que avanzar más allá de las coincidencias en la necesidad de reforzar la atención primaria, aliviando la sobrecarga asistencial y mejorando las condiciones laborales de los profesionales. Asimismo, el énfasis en la salud mental, con propuestas concretas como la inclusión de psicólogos en la atención primaria y la prevención de problemas en jóvenes, pone sobre la mesa un asunto que ha ganado relevancia tras la pandemia, y que tiene en la Comisionada de salud mental también su respuesta ministerial.

En el ámbito de la financiación, la oposición del Partido Popular señala la necesidad de incrementar el gasto sanitario en relación con el PIB, destacando que España sigue por debajo de la media europea. En las primeras elecciones tras la moción de censura de Mariano Rajoy de 2018, se comenzó a incorporar en los programas electorales la alusión a incrementar el porcentaje del PIB destinado a Sanidad. Pero una vez se llega al Gobierno, ese recuerdo de incrementar la partida en sanidad es más habitual en los partidos de la oposición.

Equidad y la participación ciudadana

Aunque existe la coincidencia en la necesidad de promover la equidad en sanidad es sabido que es un reto a superar. La oposición propone un ambicioso Plan Nacional de Cohesión Sanitaria, que busca establecer indicadores de equidad y promover la movilidad de profesionales hacia áreas rurales y despobladas. El Gobierno, aunque preocupado por la equidad, no presenta medidas tan explícitas ni estructuradas en este ámbito.

Otro elemento de interés es la participación ciudadana que plantea la oposición, como los consejos ciudadanos de salud. Algunas de las propuestas del ministerio de sanidad y de la oposición del Partido Popular no son necesariamente incompatibles, pero sí reflejan dos maneras distintas de entender los retos y soluciones del sistema sanitario. Es oportuno que el Gobierno priorice reformas legislativas y técnicas para fortalecer las estructuras del sistema, y en ello la aritmética parlamentaria le llevará a buscar apoyos.

El entorno de tensión política deberia limitarse en asuntos de interés nacional y libre de ideologías o con poca carga ideológica. Quizás por eso vemos muchos acuerdos amplios en las comisiones de sanidad del Senado y del Congreso. Pero está por ver que la pugna política no de al traste con soluciones esperadas por el sector.

Aunque el trabajo del ejecutivo es legislar, los objetivos de 2025 tienen un reto al sostenerse sobre reformas normativas que exigirán muchas negociaciones con distintos grupos de intereses varios. La alternativa no es necesariamente mejor, al ir contra la corriente actual de mantener un muro entre bloques en el Congreso de los diputados.

Es preciso atender las necesidades inmediatas de los usuarios de la sanidad y apostar por una visión estratégica a largo plazo. La Sanidad en España necesita políticas valientes, consensuadas y con visión integral, que trasciendan el debate político y respondan a los desafíos del presente con la mirada puesta en el futuro.

Santiago de Quiroga es presidente editor de Wecare-u.