Desde su elección como presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) en septiembre de 2017, Luis de Palacio ha consolidado a la Federación como una de las voces preeminentes de los farmacéuticos españoles. Además, ha conseguido integrar a la Farmacia en los máximos órganos de representación empresarial al incorporarse al Comité Ejecutivo y Junta Directiva de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), garantizando que el sector farmacéutico tenga voz y voto en las decisiones económicas del país.
Todos estos pasos hacia adelante han propiciado que la trayectoria de Farmacia del presidente de FEFE haya sido reconocida en los premios los Premios Fundamed & Wecare-u 2025. En concreto, el reconocimiento ha sido entregado por Santiago de Quiroga, presidente del Fundamed, y Luis González, expresidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM).
Para De Palacio este reconocimiento es un “honor” que acoge "con enorme gratitud”. En su discurso de agradecimiento, ha hecho referencia a que, cuando uno mira atrás, no ve sus propios pasos sino los de todos los que le han sostenido y guiado. Además, ha mencionado que su trayectoria no se entiende sin la figura de Enrique Granda, su "mentor y maestro".
Asimismo, ha remarcado que el mayor hito de FEFE “es la defensa constante y firme de nuestro modelo de farmacia, “que debe ser sostenible para los farmacéuticos que lo soportan”, ha aseverado. “En tiempos de enormes presiones hemos trabajado para promover un modelo que garantiza la cercanía del profesional, la calidad de consejo y la equidad al acceso al medicamento”, ha comentado De Palacio. “Este, más que un hito, es nuestro deber y nuestro mayor orgullo”, ha continuado De Palacio, que también ha hecho un repaso por los logros que ha conseguido en FEFE en los últimos 12 años.
Finalmente, el presidente de FEFE ha subrayado que este premio “es un estímulo extraordinario para seguir trabajando por y para la oficina de farmacia, un sector sanitario que es y debe seguir siendo pilar de la salud y bienestar de nuestra sociedad”.
Defensor de la oficina de farmacia
Fiel defensor del papel esencial de la oficina de farmacia dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) y de la necesidad de proteger el modelo de farmacia español, el presidente de FEFE se ha volcado en defensa de su sostenibilidad económica, su independencia profesional y su cercanía al ciudadano; situándolos como valores férreamente adheridos a la profesión farmacéutica.
Así, ha hecho de altavoz ante las autoridades de cara a impulsar la remuneración de las guardias obligatorias y lograr acuerdos en torno a la negociación del convenio colectivo. Aterrizando en la necesidad de remunerar adecuadamente a los farmacéuticos, De Palacio ha alertado de la necesidad de que los pagos por la prestación farmacéutica sean sostenibles para la infraestructura. Paralelamente, ha puesto sobre la mesa la importancia de modernizar el sector, consolidando una Farmacia más profesional, asistencial y reconocida a nivel institucional que no deje atrás a la farmacia rural.
De hecho, ha hecho hincapié en la importancia de que los “farmacéuticos del futuro” vean a la vertiente comunitaria como una opción profesional. Otro de los puntos candentes para De Palacio es el desarrollo de la prescripción electrónica, que califica como la verdadera revolución digital sanitaria y como la “llave” para resolver los problemas de conciliación profesional. Ahondando en ello, ha recalcado que se debe apostar por que la comunicación entre profesionales encuentre su sitio alrededor de la receta. Para el presidente de FEFE ésta es una de las formas de asegurar que en el flujo de trabajo de todos los sanitarios la coordinación interprofesional esté presente.
Su liderazgo ha sido especialmente relevante en momentos de incertidumbre, donde ha sabido canalizar las demandas del sector y generar propuestas constructivas para fortalecer la red de farmacias comunitarias. A su vez, De Palacio ha impulsado el papel del farmacéutico como agente activo en salud pública, más allá de la dispensación, y ha promovido la integración de nuevas funciones asistenciales. En este sentido, siempre ha animado a los farmacéuticos a que puedan ejercer las competencias profesionales que tienen en su ADN de manera independiente, libre, responsable, y dotada con honorarios dignos. Para el presidente de FEFE, pese a que la pandemia puso de manifiesto el peso de la Farmacia en el conjunto de la salud de la sociedad, se ha quedado estancada. De ahí su ímpetu por dejar un “legado” con el que la profesión farmacéutica pueda impulsarse.