Si tuviera que destacar algo de lo conseguido en el año 2024 para los farmacéuticos de Castilla La Mancha, quizás no me centraría en ningún proyecto concreto, que los hay y además de gran calado y repercusión asistencial para los pacientes. Este ha sido el caso de la puesta en marcha del proyecto de Entrega y Dispensación Colaborativa de medicamentos de uso hospitalario a pacientes rurales en toda la Comunidad, proyecto importantísimo en una tierra tan despoblada como la nuestra, donde estos pacientes, tienen muy complicado acceder a los hospitales para recoger su medicación o proyectos como el despliegue de los Sistemas Personalizados de Dosificación a pacientes vulnerables que estamos llevando a cabo en muchas zonas, proyectos, dicho sea de paso, a los que hemos dedicado muchísimo trabajo y recursos desde los Colegios.

Un año intenso, en el que ha finalizado el concurso de farmacias en el que estábamos inmersos desde hace tiempo y ya estamos abriendo las primeras farmacias adjudicadas, en el que se ha publicado un nuevo decreto de Sociosanitarios a la espera de desarrollo, año 2024, en el que hemos implantado el libro electrónico de estupefacientes en todas nuestras Oficinas de Farmacia y la receta electrónica privada y esperando una nueva modificación de Ley. Como se ve, no hemos parado. En cambio, lo que sí destacaría de este año que pasamos es el gran crecimiento profesional que hemos experimentado los farmacéuticos, -me atrevería a decir, a nivel nacional-; después de la pandemia, la sensación de empoderamiento en el mejor de los sentidos, la mejora de nuestra autoestima, la recuperación de la fe en nosotros mismos, después de muchos años de ostracismo, poco reconocimiento y poca valoración de nuestro trabajo.
Creo, sinceramente, que podemos decir que los farmacéuticos encaramos 2025 con una visión más grande de cuál es nuestra función, creyendo de verdad en nuestras posibilidades y en la capacidad que tenemos de ser un gran apoyo real para nuestro sistema sanitario.
Llegamos actualizados y reforzados en conocimientos y con una estrategia clara, centrada en los tres ejes sobre los que llevamos tiempo trabajando, el asistencial, el social y el digital, buscando conseguir en 2025 desarrollar esa ruta fija, que nos lleve poco a poco a poder convertir en realidad la estrategia One Health, que de momento solo percibimos como una entelequia.
Confiando en que de verdad, los farmacéuticos podamos jugar un papel esencial para conseguir, junto con el resto de sanitarios, este enfoque de salud integral que promueve la salud humana, la salud animal y la salud ambiental como una única salud, un objetivo ambicioso que requiere de la colaboración interdisciplinar de todos los agentes sanitarios, sin excepción, facilitado por políticas públicas que promuevan esta cooperación, esta búsqueda de sinergias entre profesionales y que profundice en ellas, promoviendo el trabajo en equipo, la comunicación efectiva entre profesionales, los planes de salud integrados, la apuesta por la innovación y, a su vez, que dote todas estas iniciativas de recursos económicos que las hagan posibles.
“A nivel asistencial, nuestra finalidad es potenciar todavía más nuestro modelo de cercanía y accesibilidad que tanto valora el paciente”
Mª Concepción Sánchez Montero, Presidenta del Consejo Regional de Farmacéuticos de Castilla La-Mancha
Nuestra aportación como profesionales a esta consecución puede ser mucha y en ello hemos trabajado en 2024 y vamos a seguir haciéndolo en 2025. Por otro lado, a nivel asistencial, nuestra finalidad es potenciar todavía más nuestro modelo de cercanía y de accesibilidad que tanto valora el paciente, como hemos visto en las últimas encuestas del CIS, ofreciéndole, una atención farmacéutica más personalizada y precisa, a través de la red de farmacias que se distribuyen por toda nuestra geografía y que son responsables de esta calificación.
Haciendo aquí un llamamiento a nuestras administraciones, a la importancia de cuidar especialmente a las farmacias rurales, cuya sostenibilidad cada vez es más complicada y, sin embargo, llevan a cuestas la responsabilidad de ser los únicos profesionales que están dando cobertura sanitaria en zonas muy despobladas y vulnerables.
Un año más, seguiremos llamando a la puerta de nuestras administraciones para ofrecer nuestra colaboración en campañas de prevención y de promoción de la salud y educación sanitaria. Nuestra meta, es conseguir participar activamente en las estrategias sanitarias de salud pública. La intervención en prevención y la detección precoz de enfermedades comienza siempre en un paciente sano o que cree estar sano y ese paciente habitualmente no acude a un centro de salud por iniciativa propia, pero en cambio, si visita una oficina de farmacia para resolver un problema de salud menor. Esto es algo que hay que aprovechar si de verdad queremos alcanzar mejores objetivos en este sentido, un ejemplo claro, podría ser el incremento de las tasas de vacunación.
En lo que a digitalización se refiere, hace unos años, conseguimos crear un sistema de receta electrónica del que todos nos sentimos orgullosos, pero que, pasado el tiempo, requiere mejoras en el proceso de interoperabilidad entre Comunidades Autónomas, si queremos ofrecer la misma calidad asistencial a los pacientes independiente de donde se encuentren, garantizándoles poder leer todas las prescripciones de su tarjeta sanitaria -probablemente quién haya tenido que viajar e ir a una farmacia de otra comunidad, sabe a lo que me refiero-.Este es un reto, que parece fácil, pero que resulta imposible de resolver, si no existe compromiso real entre las distintas administraciones y parece que no es prioritario para muchas, quizás por el desconocimiento de la impotencia que crea a los pacientes afectados, que además no son pocos. Para nosotros sí es un tema prioritario y a ello vamos a dedicar gran parte de nuestro esfuerzo, unido a seguir fomentando la automatización de procesos, la protección del dato y la trazabilidad de los medicamentos.
A nivel social, 2025 debería impulsar todo el potencial que tenemos los farmacéuticos para ayudar a los pacientes; nuestra cercanía y accesibilidad, junto con la confianza que depositan en nosotros, nos permite detectar y ofrecerles información adecuada en casos de violencia de género, soledad no deseada, problemas de salud mental, fraudes a personas mayores, entre otros, por lo que promoveremos nuestra inclusión en las estrategias sociales de nuestra Comunidad. Desarrollar todo esto no será fácil y menos, si seguimos trabajando como hasta ahora, bajo normativas complejas, con tiempos de resolución largos, cargados de gran burocracia, con una alta resistencia al cambio, favoreciendo la separación entre profesionales y olvidándonos de las verdaderas necesidades de los pacientes. Aun así, nosotros seguiremos confiando y trabajando.
Mª Concepción Sánchez Montero es presidenta del Consejo Regional de Farmacéuticos de Castilla La-Mancha