La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha puesto en marcha varios grupos de trabajo para revisar indicadores que permitan analizar resultados en salud. El objetivo de esta iniciativa es estandarizar indicadores de medida de resultados en salud en Oncología, integrando datos de práctica clínica de pacientes de cáncer colorrectal, mama y pulmón, en enfermedad avanzada, para desarrollar un cuadro de mandos de aplicación en estrategias de gestión sanitaria.
“Se trata de un proyecto de SEOM, denominado OncoEVALUA, que cuenta con un grupo de trabajo integrado por expertos por patologías de los principales grupos cooperativos de investigación y lo estamos poniendo en marcha gracias a la colaboración de MSD”, indica Ruth Vera, presidenta de SEOM y responsable del grupo.
Actualmente, trabajan en la primera fase de desarrollo para establecer un consenso de indicadores de medida de resultados en salud en Oncología cuantificables y medibles. En una segunda fase, en 2019, se hará un pilotaje para que, posteriormente, en 2020 pueda ser utilizado en los diferentes servicios de oncología.
Las principales dificultades a las que se enfrentan estos profesionales para establecer estos indicadores se centran en cuestiones organizativas. Como indica Vera, es necesario establecer la organización de los indicadores en base a su funcionalidad. También es preciso garantizar que sean de fácil manejo y con una interpretación homogénea. “Además tenemos que establecer la periodicidad de seguimiento y la revisión de los indicadores y los estándares de medida”.
Como apunta la oncóloga el reto es mejorar los resultados en salud y la eficiencia en el abordaje clínico del paciente oncológico, asegurando la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud porque esto “puede ayudar a conocer el verdadero valor que aportan los nuevos fármacos en vida real tras su incorporación”.
En la actualidad, los resultados en salud en el proceso de toma de decisiones médicas tienen mucho peso, ya que estandarizar indicadores de medida de resultados para la integración de datos de práctica clínica RWD, permite la evaluación y gestión eficiente de los recursos. “Teniendo resultados en salud de los fármacos en los pacientes a los que se les administra conseguiremos también aumentar la efectividad y seguridad de los tratamientos oncológicos”, apunta Vera.