“La mejoría del paciente con párkinson se sitúa en el 65%, con la ECP”

<p>La estimulación cerebral profunda (ECP) es un procedimiento quirúrgico que modula las redes nerviosas anormales que causan determinadas enfermedades como el párkinson o la depresión. Fernando Seijo, doctor en Medicina y especialista en Neurocirugía en el Centro Médico de Asturias, ha hablado con GM sobre los beneficios e indicaciones de esta técnica, así como de su implantación en el Sistema Nacional de Salud (SNS). </p>

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J. V. Madrid | viernes, 27 de enero de 2017 h |

La estimulación cerebral profunda (ECP) es un procedimiento quirúrgico que modula las redes nerviosas anormales que causan determinadas enfermedades como el párkinson o la depresión. Fernando Seijo, doctor en Medicina y especialista en Neurocirugía en el Centro Médico de Asturias, ha hablado con GM sobre los beneficios e indicaciones de esta técnica, así como de su implantación en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Pregunta. ¿Cuáles son las principales indicaciones y aplicaciones de la ECP?, ¿qué complicaciones pueden derivarse de su utilización?

Respuesta. Tenemos dos grupos claramente diferenciados. Uno con una gran experiencia y resultados claramente contrastados: enfermedad de Parkinson, temblor esencial, distonías, etc., y otro con menor experiencia y resultados muy prometedores: trastorno obsesivo, compulsivo, depresión, cefaleas en racimos, dolor central, enfermedad de Alzheimer, etc. Las complicaciones van desde un índice de mortalidad inferior al uno por ciento, hasta un índice de complicaciones secundarias (principalmente de tipo mecánico) de un 26 por ciento.

P. ¿Cuál es el perfil de pacientes que más se pueden beneficiar de la ECP?

R. A todos los pacientes a los que se les aplica este tipo de terapia deben cumplir unos criterios de inclusión y exclusión claramente definidos. Así, por ejemplo, deben ser pacientes con enfermedad de Parkinson idiopática clínicamente definida con una edad inferior a 70 años y una mejoría de más de un 30 por ciento en la escala unificada de la enfermedad de Parkinson (UPDRS) parte III en ON versus OFF.

P. ¿Cómo son los nuevos sistemas direccionales de ECP?

R. Los nuevos sistemas direccionales que han aparecido en el mercado permiten optimizar la ECP al poder orientarla en el punto diana, aumentar su eficacia terapeútica y disminuir sus efectos secundarios.

P. ¿Qué datos permiten demostrar que la ECP es coste-efectiva?

R. Está demostrado que la relación coste-beneficio es muy alta. En la enfermedad de Parkinson en estado avanzado, es el tratamiento más eficaz, según la medicina basada en la evidencia.

P. ¿Dónde tiene mayor cabida, en el sistema público, en el privado o en ambos por igual?

R. Actualmente, está implantada en ambos sistemas. Como es obvio y debido a su precio, en el sistema público es donde mayor incidencia existe.

P. Las tres ‘E’ de la ECP: eficacia, eficiencia y efectividad. ¿Hasta qué punto alcanza objetivos en cada uno de los tres parámetros?

R. Si tenemos en cuenta que la mejoría del paciente con enfermedad de Parkinson está en torno al 65 por ciento y que se produce una reducción del 55 por ciento en la dosis diaria de levodopa debemos inferir que actualmente y para esta enfermedad, su eficacia queda más que demostrada. Por otra parte, la eficiencia viene avalada por más de 20 años en la aplicación de esta técnica. En sus comienzos, lo habitual era hacer la cirugía en dos fases y con un tiempo total de duración de unas 12 horas. Actualmente, la cirugía se hace en un solo tiempo y su duración total son unas ocho horas. Finalmente, su efectividad en la seguridad en el implante y sus complicaciones viene avalada por un índice de mortalidad inferior al 0, 5 por ciento, un índice de fiabilidad por electrodo implantado del 96 por ciento y un índice de secuelas por electrodo implantado inferior al 0,004 por ciento.

P. En qué punto se sitúa España, respecto a otros países de Europa en cuanto a la utilización e implantación de esta técnica y a su desarrollo?

R. Podemos considerarla en el tercio superior de utilización de esta técnica, acompañando a Alemania y Francia.

P. ¿Qué aportará la tecnología a las neurociencias del futuro?

R. Creo, sinceramente, que la tecnología revolucionará mucho el futuro de las neurociencias, desde el aumento de conocimiento que tenemos de mucha enfermedades neurológicas a la aplicación de nuevos tratamientos quirúrgicos menos agresivos y mas eficientes. Entrando en la ciencia-ficción, no hay que olvidar que la buena ciencia-ficción de hoy es la ciencia del mañana, podríamos decir que en un futuro no muy lejano el ‘homo sapiens’ pasará a denominarse ‘homo bionicus’.

P. ¿Qué soluciones puede aportar respecto a los retos en el abordaje del párkinson, depresión, dolor neuropático, etc.?

R. En esta década que estamos viviendo, tanto la administración del gobierno norteamericano como la Unión Europea han apostado por darle un gran empuje a la investigación neurológica y para tal fin han invertido cientos de millones de euros en investigación. Por ello, creo que estamos asistiendo a una nueva forma de enfocar las enfermedades neurológicas al mezclar los conocimientos de genética molecular con los últimos avances en electrónica, mecánica cuántica, etc.

P. ‘La capacitación del pato’: ¿Está el SNS capacitado?

R. Los modernos servicios médicos hospitalarios tienen la obligación de dar una cobertura íntegra al paciente. Ahora bien, esta cobertura y en un país como el nuestro debe ser de alta calidad y para ello hace falta que los especialistas estén muy preparados para el desarrollo de su profesión. No debemos olvidar que lo más caro en medicina no son los recursos materiales, resonancia magnética, aparataje quirúrgico, etc., sino los recursos humanos y en concreto el conocimiento. Teniendo en cuenta que el conocimiento médico cada 10 años cambia prácticamente un 50 por ciento, es imposible dominar todas las facetas de una especialidad y por ello es imprescindible la subespecialización. En un servicio asistencial moderno, un especialista no debe tener la ‘capacitación del pato’ —saber nadar, caminar y volar—, porque todo ello lo hará mediocremente. Cada miembro de ese servicio deberá dominar totalmente una parcela de su especialidad y poder competir en ella tanto en el ámbito clínico, como de investigación aplicada, con los mejores especialistas del mundo. Por ello, todo servicio médico deberá nadar, caminar y volar pero estando altamente capacitado en cada modalidad. No debemos olvidar que en el mundo de hoy la medicina está globalizada y un médico de una clínica de una ciudad cualquiera de Europa puede ser una autoridad mundial en su parcela de conocimiento. Actualmente el SNS tiene unos profesionales altamente cualificados, la cuestión es saber gestionar ese conocimiento en beneficio del ciudadano.

LAS FRASES

No debemos olvidar que lo más caro en medicina no son los recursos materiales, sino los recursos humanos”

España está en el tercio superior de utilización de la ECP, acompañando a Alemania y Francia”