La SEFH actualiza la atención farmacéutica en pacientes con patologías víricas

<p>Durante la jornada se presentaron proyectos liderados por farmacéuticos de hospital, como el ‘Point’ y una aplicación sobre PrEP.</p>

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E. C. Madrid | viernes, 11 de mayo de 2018 h |

El presente y el futuro en el tratamiento del VIH o la hepatitis B y C abrió las jornadas de actualización en atención farmacéutica al paciente con patologías víricas organizadas por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH)... Un encuentro inaugurado por Álvaro Giménez y Miguel Ángel Rodríguez, coordinadores de los grupos de trabajo Ghevi (hepatopatías víricas) y Afvih (Atención Farmacéutica al Paciente con VIH), ambos pertenecientes a la SEFH.

En la hepatitis C, el presente y futuro pasan por el cribado y la detección universal de la infección para poder tratar a todos los casos aun no diagnosticados. “Mientras, en la hepatitis B se investiga para encontrar los tratamientos que consigan la curación definitiva de la infección”, afirmaban.

En cuanto al VIH, “al arsenal terapéutico actual se añadirán la doravirina, el bictegravir y terapias de administración parenteral prolongada (cabotegravir/rilpivirina) en el corto-medio plazo. A más largo plazo se investiga en moléculas inhibidoras de la entrada, que serán muy valiosas para diseñar terapias de rescate en pacientes con múltiples resistencias”, concluían.

Durante la jornada se presentaron los resultados del estudio ‘Point’, en el que se estudia la polimedicación, y la complejidad farmacoterapéutica de los pacientes con VIH. Además, se presentó una aplicación móvil para la formación a la población sobre prevención de la infección VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

La ‘peligrosa moda’ del Chemsex

Ante el uso de drogas recreativas antes o durante las relaciones sexuales con el objetivo de obtener una mayor intensidad y duración, una práctica conocida como ‘chemsex’, Rodríguez sostenía que la farmacia de hospital puede aportar mucho en la educación sanitaria, en el refuerzo de la adherencia al tratamiento antirretroviral y en la información sobre las interacciones entre un tratamiento y las drogas. “El farmacéutico —dijo— puede establecer el clima de confianza con el paciente, a la vez que mantener una estrecha colaboración con el médico”.