Ayer mismo se conocía la noticia de que la Comunidad de Madrid implantaría, a lo largo de este año, la financiación de los servicios profesionales farmacéuticos asistenciales (SPFA) en zonas rurales de la región. En concreto, la autonomía informó de que 70 municipios de menos de 2.500 habitantes se beneficiarán de esta medida, que alcanzará a 63.000 personas. No obstante, uno de los puntos más importantes de esta información radica en lo económico: Madrid ha dotado este proyecto con 345.000 euros.
De esta forma, 53 farmacias de zonas despobladas de la comunidad serán subvencionadas para ofrecer servicios como el seguimiento farmacoterapéutico personalizado, la prevención de la salud cardiovascular a y la elaboración de SPD. Este proyecto se suma al que ya está en marcha en La Rioja. En octubre del pasado año, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, el COF riojano y la Consejería de Salud y Políticas Sociales implantaron un plan para remunerar los SPFA en zonas rurales de la autonomía.
No obstante, sus raíces se encuentran en un acuerdo que firmó en 2023 el CGCOF en una localidad riojana con los ministerios de Sanidad, Transición Ecológica y el Reto Demográfico y Derechos Sociales y Agenda 2030, cuyo objetivo era impulsar una mejora de la atención sanitaria, social y asistencial para las personas de las zonas rurales. Por ello, los ejemplos de La Rioja y la Comunidad de Madrid deben cundir en el resto de España para garantizar la viabilidad económica de las farmacias en los municipios despoblados de nuestro país y, por ende, la atención a los pacientes que residen allí.
Y esto adquiere una importancia capital por los simples datos: la mayoría de las oficinas de farmacia en España, el 64,5%, se encuentran en municipios que no son capital de provincia, del total de más de 22.000. Y, aunque únicamente a 672 se les ha tenido que aplicar el Índice Corrector de los Márgenes (farmacias de Viabilidad Económica Comprometida), el 97% de estas se ubican en el entorno rural.
Esto quiere decir que la mayoría de las farmacias en peligro de desaparición por problemas económicos son rurales. Y la remuneración y la financiación de los SPFA es una medida que puede ayudar a estas oficinas, que prestan un servicio fundamental a millones de personas en España, a mantenerse y ser solventes. Por ello, los proyectos de La Rioja y la Comunidad de Madrid deben extenderse por el país.
Castilla y León y Castilla-La Mancha son dos territorios en los que podría aplicarse este proyecto, puesto que más del 47% de las farmacias en peligro están en estas comunidades, que cuentan con zonas en despoblación y con amplios entornos rurales. Que los pacientes que viven en zonas rurales, muchos de los cuales son crónicos y de edad avanzada, dispongan de una atención sanitaria adecuada pasa inevitablemente por que las farmacias rurales resistan, y la remuneración y la financiación de los SPFA es una tabla de salvación a la que debe poder asirse todo el país.