El Ministerio aprieta el paso

La ministra de Sanidad, Mónica García
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Semana frenética para el sector farmacéutico. La esperada tormenta normativa que se esperaba para final de año ha comenzado a desatarse. Lo hizo en el Consejo de Ministros, cuando Jordi Hereu avanzó la aprobación de la ley de Industria y, en ese marco, la luz verde a la Estrategia de la Industria Farmacéutica.

Este documento, que ha pasado por las manos de varios ministros hasta que ha salido adelante con el sello del equipo que lidera Mónica García, es clave, ya que sienta las bases sobre las que se asentará el sector farmacéutico a partir de ahora. De igual modo, es el terreno sobre el que se tendrán que asentar los cimientos de la normativa que regirá el sector.

Y ahí es donde entra el borrador del nuevo Real Decreto de Precio y Financiación de los Medicamentos. En la tarde del jueves, Sanidad anunció que sacaba a consulta pública previa el borrador del Real Decreto de Precio y Financiación de los Medicamentos, donde ya se esbozan 13 prioridades. 

Negro sobre blanco, el Ministerio deja entrever por dónde pasan sus intenciones, desde el fomento de los genéricos al cambio en el Sistema de Precios o una evaluación continua de los fármacos. Ahora el sector tendrá que coger el guante y lanzar sus aportaciones para mejorar aquellos aspectos necesarios para que la redacción definitiva del texto sea la óptima.

No es para menos, ya que el sector farmacéutico es clave para España ha demostrado en numerosas ocasiones su valor y también su potencial dentro de la economía nacional. De hecho, las cifras las recoge la Estrategia en sus primeras páginas y deja poco lugar a dudas: "Es un sector industrial fundamental para las economías más importantes del mundo. Sus estimaciones de crecimiento en el volumen global de medicamentos utilizados entre 2023 y 2028 son del 2,3% anual . Se estima que el valor del mercado farmacéutico en 2028 alcance los 2,3 billones de dólares, con incrementos anuales medios de entre el 5 y el 8%".

Y al aterrizar sobre lo que aporta en concreto la industria española, los datos son igual de contundentes: "España es el cuarto mercado farmacéutico de la Unión Europea (...) cuenta con 174 plantas de producción de medicamentos, de las cuales 106 son de medicamentos de uso humano. En 2023, el país exportó productos farmacéuticos por valor de 21,9 mil millones de euros, siendo la tercera exportación nacional por importe, mientras que el valor de los productos farmacéuticos importados ascendió a 24,8 mil millones de euros".

De igual modo, el documento detalla que "la industria farmacéutica [en España] invirtió 1.400 millones de euros en investigación y desarrollo en 2022, sobre todo en investigación clínica (834 millones de euros). España es el principal foco europeo de ensayos clínicos con medicamentos, solo por detrás de Estados Unidos y China a nivel mundial, ostentando una relevancia especial en ciertos ámbitos de investigación como el de la oncología y oncohematología. La industria farmacéutica genera en España más de 270.000 puestos de trabajo (de ellos, 56.000 directos) de alta calidad, cualificados, igualitarios y con una alta diversidad".

La DANA de Valencia trastocó el calendario que se había marcado Sanidad, que tenía previsto ir desgranando estos proyectos desde finales de noviembre y que todavía tiene por delante importantes normas pendientes por sacar a la luz. Es el caso de la nueva Ley del Medicamento -cuya filtración de un borrador ha desatado otro roce interno en el Gobierno- o el Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias.

En cualquier caso, es una buena noticia -y así lo valoran en el sector- que se vayan dando pasos adelante en materia normativa. Predicciones de lo que pueda deparar el futuro aparte, lo que está claro es que el Ministerio no quiere llegar tarde y ha apretado el paso para cumplir, o al menos intentarlo, sus previsiones.