La presentación de las novedades del Plan Profarma 2025-2026 por parte del Ministerio de Industria y Turismo ha servido para poner en valor una herramienta que, durante más de tres décadas, ha acompañado el desarrollo de la industria farmacéutica en España. El programa ha contribuido a impulsar la inversión industrial, la investigación, el empleo cualificado y la capacidad exportadora de un sector estratégico para el país.
El momento tampoco es casual. La actualización del Profarma llega tras la aprobación de la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028 y en un contexto en el que la autonomía estratégica, la innovación, la digitalización, la sostenibilidad y el refuerzo de las cadenas de suministro de medicamentos ocupan un lugar destacado en la agenda europea y nacional.
Pero, además de repasar los logros del programa, el acto, que fue clausurado por el ministro Jordi Hereu, permitió mirar al futuro. Y fue precisamente ahí donde el sector farmacéutico trasladó algunas propuestas que merecen atención. Entre ellas, una destaca especialmente: dotar al Profarma de una vigencia de cuatro años. La propuesta, planteada desde hace tiempo por la patronal de la industria farmacéutica española, Farmaindustria, persigue aportar estabilidad al programa y acompasarlo a un horizonte temporal más amplio.
Pero no fue la única petición. El sector también considera que las calificaciones obtenidas por las compañías deberían servir para más finalidades que las actuales. Asimismo, plantea que el sistema de evaluación tenga en cuenta el esfuerzo que supone mantener las capacidades industriales en el actual contexto geopolítico y que el Profarma pueda atraer a un mayor número de compañías. Durante la sesión, el director general de Farmaindustria, Juan Yermo, destacó que "Profarma es una gran herramienta de referencia en Europa que puede seguir mejorándose para convertir a España en un gran hub europeo de investigación y producción de nuevas terapias".
Son propuestas que parten de una valoración positiva del propio programa. Así lo reflejó en una publicación en su cuenta de LinkedIn el director del Departamento Técnico de Farmaindustria, Emili Esteve, al destacar que la industria farmacéutica en España ha superado las expectativas en investigación y producción, que el país se ha consolidado como un emplazamiento atractivo para la implantación de hubs tecnológicos y que el sector genera empleo estable y de calidad, con una elevada presencia de mujeres en puestos de responsabilidad y un compromiso creciente con la sostenibilidad.
Junto a ello, Esteve recordó que el reconocimiento al papel de la industria debe ir acompañado de una mejora sustancial en el acceso de los pacientes a los nuevos medicamentos. "No hay felicitación verdadera si el acceso de los nuevos medicamentos a los pacientes no sigue mejorando de forma sustancial", afirmó.
El diálogo entre la Administración y la industria que se puso de manifiesto durante la presentación del Profarma constituye una buena noticia. Mantener ese clima será fundamental para que el programa siga evolucionando y responda a las necesidades de un sector que ha demostrado su capacidad para invertir, innovar y fortalecer el tejido industrial español. Si el Profarma ha sido durante más de treinta años una referencia para la competitividad de la industria farmacéutica, ahora el reto pasa por reforzar aquellos elementos que el propio sector considera prioritarios. Entre ellos, la estabilidad que puede aportar una vigencia de cuatro años.