El modelo "Pharmacy First", impulsado en países como Reino Unido, representa una apuesta decidida por aprovechar el potencial asistencial de la farmacia comunitaria para descongestionar la atención primaria y ofrecer una respuesta más ágil y cercana a problemas de salud menores. Este enfoque no solo refuerza el rol clínico del farmacéutico, sino que promueve una atención más resolutiva, eficiente y centrada en el paciente, especialmente en entornos con alta demanda asistencial.
Según indica Nuria Melendez, farmacéutica comunitaria en Barcelona, el rol del farmacéutico en el empoderamiento del paciente en materia de autocuidado está claro: "Como profesional sanitario, sus recomendaciones acerca de las indicaciones, posología, interacciones o efectos adversos de los medicamentos, entre otras, fortalece sin ninguna duda las capacidades del paciente para impulsar cambios positivos en el fomento de su salud y en sus capacidades de eludir o afrontar enfermedades con confianza". De hecho, insiste en que uno de los beneficios principales del autocuidado responsable es la adquisición de hábitos saludables. "Teniendo en cuenta que el principal propósito del autocuidado es promover la salud, tanto en el plano físico como en el emocional, dicha adquisición es el camino para empoderarnos como personas y conseguir un estado de bienestar no sólo físico y emocional, si no también mental y social", hace hincapié.
Motivo de ello, Melendez garantiza que el farmacéutico debe convertirse en la fuente confiable del paciente a la hora de obtener la información en la que basar sus decisiones sobre síntomas leves. Para empezar, "evidenciando que no somos todos iguales y, en consecuencia, debemos considerar cada situación de manera individual", sostiene. Por tanto, "aunque se trate de síntomas leves, estos deben ser valorados en el contexto de que pueden afectar de manera diferente a cada paciente y, por ello, aspectos como por ejemplo la edad o la existencia o no de patologías de base condicionarán cualquier toma de decisión", añade.
Indagando en qué estrategias emplea en su farmacia para educar al paciente sobre el manejo de síntomas leves, Melendez relata que parten siempre de la base de que cualquier síntoma, por leve que sea, nunca debe ser considerado como algo aislado. "Intentamos transmitir que lo más conveniente para realizar un correcto manejo es considerar, además de la sintomatología en sí, el estado de salud del paciente (existencia o no de patologías de base, embarazo, lactancia…) y su edad (paciente pediátrico, adolescente, adulto, geriátrico…)", menciona. "También procuramos evidenciar y rectificar errores comunes como, por ejemplo, tratar igual síntomas parecidos, aunque el estado general no sea el mismo, o considerar fiables fuentes de información dudosas (vecinos, familiares, divulgadores digitales no acreditados…)", recalca.
Apostar por el modelo "Pharmacy First"
Pese a los avances logrados en esta materia, no todo es color de rosa. La farmacéutica comunitaria señala que siguen detectando lagunas en la educación sanitaria de los pacientes. "Si bien es cierto que el acceso a la información es cada vez más universal, también lo es que demasiado a menudo se revela una excesiva confianza en las RRSS cuyas fuentes a menudo son poco fiables o están mal informadas", asevera. "Siguen existiendo mitos y creencias populares en vigor para muchos pacientes que hace ya mucho tiempo han sido desmentidos por la comunidad científica", lamenta. No obstante, celebra que la receptividad de los pacientes cuando les ofrecen consejos de autocuidado en la farmacia es muy positiva. "Vivimos en una sociedad con déficit de empatía, así que en nuestra práctica diaria intentamos ser siempre amables y facilitar las cosas a los pacientes", afirma. "A nuestro parecer, eso hace que el retorno sea mayoritariamente positivo", alega.
Con respecto a si considera o no que el modelo "Pharmacy First" facilita el empoderamiento del paciente, Melendez lo tiene claro: "lo facilita sin duda". En este sentido, identifica como beneficios palpables que ayuda a simplificar el manejo de síntomas menores y reduce la presión asistencial del sistema. No obstante, menciona que para lograr esto es esencial que los farmacéuticos estén continuamente formados y actualizados. "Potenciar más cursos de formación continuada con un enfoque multidisciplinar y recursos compartidos con otros profesionales sanitarios, podría ser un buen camino", propone.
Consejo experto y personalizado
Para Manuel Martínez del Peral, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), "autocuidado y farmacia son vasos comunicantes que no pueden entenderse el uno sin el otro". Además, remarca que es fundamental implementar cambios en nuestro sistema sanitario para afrontar con éxito los retos que tenemos por delante, tanto en el terreno de la sanidad como de lo social. Entre ellos destaca el envejecimiento poblacional, la cronicidad, la polimedicación, la dependencia o soledad no deseada, entre otros. En todos ellos, prosigue, "los conocimientos y la proximidad del farmacéutico comunitario son parte de la solución". "Esa solución pasa también por anticiparse a la enfermedad y fomentar la prevención, el autocuidado responsable y el seguimiento de los pacientes cuando la patología está ya presente", asevera Martínez del Peral.
Siguiendo esta línea, saca a colación que entre los principales objetivos del COFM figura el avanzar en una transformación real de la red de farmacias, que se sustenta en dos pilares: por un lado, en su creciente valor sanitario y social y, por otro, en la colaboración estrecha con el resto del sistema sanitario y, en particular, con la atención primaria. "Servicios como la indicación farmacéutica, reconocido en la Ley de Ordenación y Atención Farmacéutica de la Comunidad de Madrid, son, en este contexto, un instrumento imprescindible para ofrecer esas soluciones", garantiza. Además, menciona que modelos como el Pharmacy First, del Reino Unido, "son una muestra del papel que la indicación farmacéutica y el fomento del autocuidado promovido desde la farmacia pueden ofrecer para evitar la saturación de los centros de salud".
Aterrizando este concepto en España, el presidente del COFM señala que estudios como INDICA+Pro también han demostrado el valor de la indicación farmacéutica, con resultados que señalan que el 90% de las consultas en síntomas menores podrían resolverse en las farmacias comunitarias. "Cada farmacéutico, con su formación rigurosa y su compromiso ético, constituye un eslabón esencial en la cadena de salud. Somos profesionales sanitarios accesibles, cercanos, preparados y con vocación de servicio para ofrecer consejo experto y personalizado", subraya. "Un consejo farmacéutico adecuado puede resolver muchas consultas leves, ayudar a descongestionar la atención primaria y contribuir a detectar de manera precoz un problema serio de salud", enfatiza Martínez del Peral.