La industria farmacéutica considera que el anteproyecto de la Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, recién aprobado por el Consejo de Ministros, incluye un nuevo sistema de regulación de los precios de los medicamentos fuera de patente en España. Según han expresado fuentes de Farmaindustria a El GlobalFarma, "supone un cambio de modelo radical que impactará muy negativamente de forma estructural en el tejido industrial farmacéutico de nuestro país". En concreto, la patronal cree que deteriorará los problemas de abastecimiento y de la cadena de suministro, pondrá en peligro la continuidad de los tratamientos para los pacientes y añadirá complejidad a la gestión de la prescripción y dispensación de medicamentos.
Tal como ya manifestó hace unos meses Juan Yermo, director general de Farmaindustria, la normativa "no refleja los objetivos ni el detalle de la Estrategia de la Industria Farmacéutica", aprobada en diciembre. Una crítica que, lejos de ser nueva, ha vuelto a ponerse sobre la mesa. Ahora, admiten que "esta situación sería contraria al concepto de autonomía estratégica abierta, uno de los pilares fundamentales del Gobierno y de la Estrategia de la Industria Farmacéutica, y podría tener un impacto negativo sobre las decisiones de inversión y crecimiento económico y de empleo en España, además de deteriorar el mantenimiento de una prestación sanitaria de calidad a la ciudadanía".
Entre las principales novedades que contempla el texto legal, destaca la modificación del actual Sistema de Precios de Referencia (SPR), un aspecto especialmente sensible para el sector. Para cada agrupación homogénea de medicamentos sustituibles, las compañías deberán ofertar al órgano competente del Ministerio de Sanidad sus precios para un periodo de tiempo de seis meses. Seguidamente, Sanidad elaborará una propuesta motivada que recoja: el medicamento de precio más bajo, una agrupación de medicamentos con precios seleccionados, así como su rango de precios y una agrupación de productos no seleccionados. Según Farmaindustria, "sobre estos productos operarán, durante un periodo de seis meses, las reglas de elección por parte del paciente y de dispensación/sustitución".
Según el Ministerio que preside Mónica García, este sistema no permitía una competencia real entre medicamentos. De este modo, la reforma contempla, según ha podido saber EG, un “sistema más flexible mediante el cual los medicamentos que forman parte de una agrupación homogénea podrán diferenciarse de precio, fomentando la competitividad del sector y garantizando unos precios más asequibles para la población y para el Sistema Nacional de Salud (SNS)”.
Como parte de dicha reforma, también se introducirá la posibilidad de excluir del sistema de precios de referencia medicamentos que puedan considerarse estratégicos, así como de revisar el precio de algunos medicamentos al alza en el caso de que concurran circunstancias que pongan en riesgo el suministro al SNS. Unos cambios en el SPR que “tendrán que ser desarrollados en el futuro Real Decreto de Precio y Financiación de Medicamentos para su aplicación concreta durante el proceso de fijación de precio”. Según Farmaindustria, "en la versión inicial se contemplaba que el medicamento de precio más bajo debía suministrar, como mínimo, el 50% del mercado y el resto de los medicamentos incluidos en la agrupación tenían que cubrir el resto del mercado".